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miércoles, 24 de marzo de 2010

Amistosos, cronicas y noticias: Tarde, pero seguro

NOTICIAS

La receta

Aguirre tiene en mente al 95 por ciento de la alineación que comenzara el Mundial. Tiene los ingredientes y ahora necesita de una fórmula...
He recibido tantos "agradables mensajes" de mi siempre fiel puñado de lectores sobre mi incapacidad para ofrecer conceptos futbolísticos que hoy, por única ocasión, dejaré de lado el fútbol, la selección de México, el juicio sobre Aguirre y las posibilidades del Mundial para ofrecerles lo mejor de mi nueva especialidad: las recetas de cocina.
Y es muy sencillo... Un poco de sal, otro poco de pimienta, algo de aceite, hierbas de olor, comino, canela, azafrán y un par de huevos. ¡Y listo! A jugar se ha dicho.

¿Quién debe ser el capitán del Tricolor?
Olvide mi promesa. Hágala bolas y tírela a la basura. Yo tengo que hablar de fútbol porque aquí me pagan para que hable de fútbol y porque a pesar de las frecuentes caricias que recibo de algunos de los cibernautas, me gusta hablar de fútbol.
Y mientras la selección mexicana enfrenta su larguísimo maratón de juegos antes del Mundial y mientras aparentemente algunos puestos permanecen en franca competencia y mientras todos los jugadores que se sienten candidatos argumentan que no pierden la esperanza, mientras todo eso sucede, puede usted estar seguro de que la alineación para comenzar el Mundial el 11 de junio en Johannesburgo está ya, prácticamente, establecida. ¿O acaso usted tiene algún tipo de duda sobre el 98 por ciento de los nombres que alinearán por México?
Una encuesta realizada en México entre entrenadores del medio local ha establecido la siguiente formación para afrontar a Sudáfrica en el día inaugural de la Copa del Mundo: Ochoa, en la portería; Osorio o Juárez, Márquez, Moreno y Sálcido en la defensa; Torrado y Castro en la contención, Guardado por izquierda y Giovani dos Santos por derecha completan la media cancha. Vela y Javier Chicharito Hernández. Puede que a esta alineación haya que agregar nombres como el de Cuauhtemoc Blanco, el de Guillermo Franco, el de Braulio Luna, el de Jonathan dos Santos o el de Jonny Magallón, pero en realidad no hay demasiado que probar.
Yo creo que Aguirre tiene ya a por lo menos 19 de los 23 nombres que tendrá que dar de alta ante la FIFA el próximo primero de junio. No hay demasiado de dónde escoger o de dónde desechar. Puede que haya un grupo interesante de jóvenes y otro de "europeos" como dice el propio Vasco, pero también está la irregularidad y también está la poca capacidad para competir como equipo que la selección demostró durante las eliminatorias de la Concacaf. Hoy, a diferencia del camino hacia otros mundiales, México está descubriendo o redescubriendo el estilo que quiere el entrenador y que mejor le conviene para tratar de ganar partidos. Y nada más.
No hay receta, volviendo al tema central de esta columna, no hay receta para llegar a los ansiados cuartos de final. Ya muchos otros platillos, aderezados, calientitos, recién salidos del horno, llenos sabores y colores, terminaron en el mismo sitio de siempre. Pongámosle más ajo, mucho ajo para espantar a los malos espíritus y agreguémosle... más huevos... A ver si así nos funciona.

Interesante pero sin brillo

Italia empató 0 a 0 ante Camerún en un partido sin brillo pero muy interesante

Hay que admitir que todos en Italia esperaban ver una Nazionale que fuera bella y que pudiera ganarle a Camerún, uno de sus potenciales rivales para los octavos de final de Sudáfrica 2010.
La campeona del mundo igualó en cero
En cambio, el amistoso que la Selección italiana jugó contra la centroafricana en Montecarlo acabó con un empate sin goles que fue aburrido, sin brillo y con poquísimas ocasiones. En suma, un partido feo, que no regaló emociones para los hinchas que fueron a la cancha o que miraron el enfrentamiento cómodamente por televisión desde sus casas.
Sin embargo, en realidad es bastante normal que así haya sido, puesto que ninguna liga nacional se paró en estos días y todos los jugadores venían de haber jugado durante el fin de semana y con los partidos del próximo week-end ya en sus cabezas.
En este marco, lo importante para todos los entrenadores era poder experimentar y poder probar nuevos jugadores, esquemas diferentes y hacer una evaluación general del estado de todos los convocados.
No caben dudas de que para Lippi las conclusiones de este partido fueron sumamente interesantes, como él mismo admitió. Los actuales campeones del mundo, en efecto, mostraron una buena reacción a la prueba del 3-4-3, a pesar de la complicada situación de tenerse que adaptar a la defensa de tres.
Por encima, fue exactamente en esa línea, la más atrasada, que llegó la respuesta más importante para el DT: uno de los debutantes, Bonucci, quien probablemente era el "observado" número uno, disputó un excelente enfrentamiento. Especialmente gustó el carácter, la determinación y la concentración que supo lucir a lo largo de todos los noventa minutos. La emoción se vio solamente en un par de ocasiones, como cuando erró un par de pelotazos que, en realidad, son su mejor arma.
La otra buna noticia fue la prueba de Cossu, en particular lo que el muchacho sardo mostró en el primer tiempo: el "diez" de Cagliari se movió bien entre las líneas y mostró una grandísima actitud al juego en vertical, que sumado a una inteligente visión de la cancha dio frutos positivos.
Lo poco que se vio nació de sus pies y ese tipo de fantasía es exactamente lo que le está faltando a la Azzurra en este momento. En una línea de volantes con Camoranesi y con Pirlo y De Rossi más inspirados de como se los vio el miércoles, el pequeño enganche podría darle a Italia ese salto de calidad esencial para empezar a jugar un buen fútbol.
Claramente, hubo también lados negativos, y alcanza con fijarse en el 0 a 0 del marcador para intuir adonde estuvieron los mayores problemas del cuadro de Lippi. En la delantera, en efecto, no convenció Borriello, demasiado separado del resto del equipo, y ni tampoco gustó Di Natale, quien tuvo por lo menos tres buenas chances pero no supo aprovechar ninguna.
El "Pichichi" del Calcio otra vez más jugó sin constancia y estuvo estéril, algo insólito para él, lo que nos haría pensar a una falta de categoría para jugar competiciones de un cierto relieve. Lippi pero le tiene fe y, claramente, no se puede no confiar en un entrenador que levantó la Copa del Mundo hace menos de cuatro años atrás.
En definitiva, a exactamente 102 días del debut de Italia en Sudáfrica, este partido inteligente, que dio un producto interesante para el técnico, en nuestra opinión fue una señal positiva para lo que será el destino Mundial de la Azzurra.

CRONICAS

Uruguay venció 3-1 a Suiza como visitante


La selección de Uruguay venció 3-1 a domicilio a la de Suiza y dejó en claro que será un rival duro y de cuidado en los campos de Sudáfrica en el próximo Mundial.
La selección de Oscar Washington Tabárez dominó a los suizos y les ganó con autoridad.
En el inicio mismo del partido Uruguay estuvo a punto de abrir el marcador cuando el delantero Luis Suárez aprovechó un fallo de la defensa suiza, que no se mostró firme en toda la noche, e interceptó un pase atrás, pero su remate salió desviado. Fue un aviso para lo que vendría después.
Los locales tomaron la iniciativa del juego y tuvieron el control del balón, pero no generaron demasiado peligro en los primeros 20 minutos.
Uruguay marcó firme en la puerta de su área e intentó salir al contragolpe, pero falló en los pases cuando el rival estaba mal situado.
La selección de Suiza, aprovechando los escasos marcajes en el centro del campo, adelantó sus líneas, con pocas ideas y sin mucha velocidad pero con insistencia.
En una de esas jugadas sin demasiado riesgo, el defensa uruguayo Scotti forcejeó en el área con el delantero suizo Derdiyok y el colegiado italiano Rizzoli sancionó penal, que fue protestado por los uruguayos y convertido por el capitán helvético Inler (m.28).
El gol en contra tocó el ánimo de los uruguayos que salieron a buscar el empate y lo lograrían seis minutos después (m.34) por medio de Diego Forlán.
El ariete del Atlético de Madrid y Balón de Oro como máximo goleador de Europa en la pasada temporada remató, con un toque corto y anticipándose a la defensa suiza, un centro desde la izquierda de Álvaro Pereira.
En final de la primera mitad se hizo con juego equilibrado y ambos conformes con el marcador.
Al comenzar la segunda parte la selección visitante, alentada por unos cincuenta uruguayos que con banderas de su país y tamboriles que se ubicaron en las tribunas, pareció mas ambiciosa.
Producto más de esa ubicación de muchos futbolistas en campo rival, que de un juego claro, llegó el segundo gol uruguayo.
Tras un saque de esquina Suárez tomó el balón de volea fuera del área y con un remate perfecto con la pierna izquierda lo puso en el ángulo de la portería de Wölfli, que sólo atinó a mirar. Fue un golazo.
A partir de entonces los suizos, con muchas modificaciones en su alineación porque el entrenador Ottmar Hitzfeld tuvo la baja de varios titulares y se dedicó a probar variantes, intentaron ir sobre el área rival y generaron algunas jugadas de riesgo, pero la defensa uruguaya se mostró firme.
Los sudamericanos mostraron su oficio en algunos momentos de apremio y aprovecharon un nuevo fallo colectivo de la defensa rival para marcar el tercer gol, tras un barullo en el área suiza que Cavani deshizo con un toque a un metro de la línea de gol.
La selección de Suiza tendrá como rivales a España, Chile y Honduras en el Grupo H de la Copa del Mundo de Sudáfrica, mientras que Uruguay se verá las caras con las selecciones de Sudáfrica, Francia y México en el Grupo A.

Italia y Camerún empataron sin goles en Montecarlo


Italia tuvo que conformarse este miércoles con un modesto empate a cero contra Camerún, en un encuentro afrontado por ambas selecciones como un ensayo para el Mundial de Sudáfrica 2010.
Así, los cambios constantes de jugadores y de esquema de juego marcaron este amistoso disputado en el estadio Luis II de Montecarlo, en un partido carente de grandes emociones y en el que el único gol quedó anulado por fuera de juego.
El seleccionador Azzurro, Marcello Lippi, que todavía debe decidir a qué hombres llevará a Sudáfrica para intentar revalidar su título de Campeón del Mundo apostó por un once inicial con nuevos nombres como el defensor del Bari Leonardo Bonucci y el media punta del Cagliari Andrea Cossu.
Dos nuevos talentos del Calcio que en su debut fueron efectivos y contribuyeron a abrir el juego de su equipo, y sobre los que el propio técnico se mostró satisfecho al final del encuentro en declaraciones a la prensa en las que calificó el choque de "muy útil".
"Había tantos jóvenes a los que he llamado por primera vez - agregó el técnico- Bonucci y Cossu han hecho un buen partido con personalidad y autoridad".
Concretamente, Cossu sirvió la asistencia del gol a Giorgio Chiellini, que finalmente fue anulado por fuera de juego claro del jugador 'juventino'.
Lippi apostó por un 3-4-3 en la primera parte, marcada por la falta de emoción y e ritmo, para virar hacia un 4-3-3 con la entrada de Gennaro Gattuso, Riccardo Montolivo, Domenico Criscito y Giampaolo Pazzini.
Mientras, el equipo dirigido por el técnico francés Paul Le Guen, creó escasas ocasiones de peligro, en un partido en el que los ojos estaban puestos en el delantero del Inter de Milán Samuel Eto'o, que no fue capaz de sorprender a la selección Azzurra.

España fue mucho más y venció 2-0 a Francia


España se impuso a Francia en Saint-Denis (0-2) sin meter la máxima velocidad de la que es capaz, sin necesidad de forzar en el juego de toque y trenzado que ha caracterizado a la campeona de Europa, que rompió una racha de casi 42 años sin ganar en territorio galo.
Los de Vicente del Bosque afianzaron su condición de favoritos para el Mundial de Sudáfrica en el primer ensayo del año, que también será el último antes de la serie de partidos previos al inicio de la competición africana.
Fue una victoria de prestigio más por la historia que tiene Francia, subcampeona mundial, que por su estado actual de juego, impropio de una grande del mundo.
Sin necesidad de hacer un gran partido, España se marchó con una victoria y dejó la impronta de un equipo cuajado, sobrio, tranquilo y confiando en sus armas.
Sólo necesitó de un par de hachazos para desarbolar a una Francia pobre, descosida, sin identidad ni recursos, carente de rumbo, a la deriva.
Villa y Sergio Ramos marcaron dos tantos sin que España tuviera muchas ocasiones. Fue suficiente para decirles a las 80.000 almas que abarrotaron el Estadio de Francia quién es el capo del fútbol actual.
A España le habían atemorizado más las rachas previas que la propia Francia. La serie negra de partidos sin victoria en terreno galo y el recuerdo de los octavos de final del Mundial de Alemania, en el que los franceses, dirigidos por Zinedine Zidane, se deshicieron de la selección de Luis Aragonés, otorgaban a Francia el beneficio de la duda.
Por eso salieron con respeto, sin que España tuviera el balón como acostumbra, pero sin estar tampoco a merced de los franceses.
El partido parecía de guante blanco, un amistoso con dos formaciones que ni mordían ni enseñaban los dientes, que se tomaban su tiempo para tomar posesión de un frío Estadio de Francia, que recibió con indiferencia a su equipo y con animadversión a su seleccionador.
El partido sin brújula tomó un ritmo claro cuando Villa abrió el marcador. Culminó una jugada que había iniciado Iniesta y dejado pasar con maestría Silva para dejar al asturiano sólo ante Lloris.
Ahí se acabó Francia. Se vieron sus vergüenzas ante una selección española que comenzó a sentirse más cómoda, que comenzó a controlar el partido.
España no tuvo que hacer mucho trabajo para abortar las embestidas francesas, casi siempre nacidas de las botas de un enrabietado Ribéry, visiblemente disconforme con su ubicación en la banda derecha, un exilio al que le forzó Domenech para mantener a Henry en la izquierda.
Pero los de Del Bosque controlaron la situación hasta esperar una nueva oportunidad, que llegó en las botas de Sergio Ramos. El defensor se aprovechó de un balón que despejó Escudé y despistó a Lloris.
Tras el descanso el partido ganó en vistosidad, animado por el carrusel de cambios al que procedió Del Bosque. España tuvo más el balón y Francia naufragó todavía más, pendiente de una grada que silbó a los suyos y acabó coreando a España, con "olés" a los pases de un equipo que renunció a meter la directa.
Los "Domenech dimisión" cobraron más protagonismo a medida que el público constaba que sus jugadores dejaban ultrajar su estadio con impotencia, sin ni siquiera acercarse al área de Casillas.
España asistía relajada al naufragio, sin meter el dedo en la llaga. La salida de Torres dio un poco más de ambición a los españoles, pero sin forzar. No hacía falta.
Francia se autodestruía sola. Ribéry se perdía en las querellas internas. Recuperó su puesto en la banda izquierda pero duró poco en el campo. Fue sustituido entre más silbidos de la grada.
Los galos no amenazaron la calma española. Un postrero cabezazo de Malouda a centro de Cissé que se estrelló en el palo quedó como el último estirón de un equipo que parece morir. España asistió, de paseo, al deceso. Navas pudo marcar en el último suspiro pero ya no había que hurgar más en la herida.

Brasil le ganó a Irlanda en un amistoso, en el Emirates de Londres


Dunga, el seleccionador nacional brasileño, tendrá un poco más claro qué hombres se llevará al Mundial de Sudáfrica después de derrotar por 2-0 a una correosa Irlanda, que comenzó apretando a los pentacampeones, pero acabó sucumbiendo a la magia de Kaka, Robinho y un recuperado Adriano.
Antes del partido Dunga debió ver los carteles que preguntaban dónde estaba Ronaldinho, quien viene destacando en los últimos partidos del Milan italiano, pero al que el técnico ha dado pocas esperanzas de volver al equipo.
Este era, además, el último partido que disputará Brasil antes de que Dunga anuncie la lista para la cita mundialista y más de uno tenía mucho que demostrar.
Irlanda, por su parte, trató de meterse en el espíritu de un encuentro amistoso e intentó jugar la pelota, en parte también para reivindicar la que considera una injusta ausencia de Sudáfrica, en un repechaje marcado por una mano del francés Thierry Henry que propició el tanto de la clasificación francesa.
No obstante, un gol en contra de Andrews a pase de Robinho y otro del ex madridista tras una triangulación espectacular con Kaká y Grafite acabaron con la selección que entrena el italiano Giovanni Trapattoni.
Brasil salió a dominar a Irlanda, con Adriano muy activo, presionando la salida del balón y al propio meta rival, aunque la primera ocasión de gol llegó de una internada de Robbie Keane, cuyo tiro cruzado y sin mordiente lo atajó sin problemas Julio Cesar.
Bien plantada en el campo, la media "verde," con Andrews y Whelan, impedía al contrincante combinar. Sólo las subidas de Maicon, doblado en un par de ocasiones por Kaká, creaban sensación de peligro en el área de Given.
De las imprecisiones del centro del campo brasileño se aprovecharon durante los primeros minutos dos jugadores que cuando están en forma son cuchillos para las defensas rivales, como son el habilidoso extremo Damien Duff y el capitán Keane, quien estuvo descartado por lesión para este choque hasta última hora.
Con teórica superioridad física y juego rápido y vertical, Irlanda achuchaba en los primeros minutos a Brasil, pero se exponía a sus contraataques. El más peligroso llegó de una combinación entre Robinho y Adriano, quienes, tras plantarse en el área, dispusieron de sendos disparos a puerta, bien bloqueados por la defensa del trébol.
Los hombres de Dunga parecían haberse sacudido la presión inicial de la mano de Kaká, quien había dado un paso al frente, y pidió a sus compañeros que adelantasen posiciones.
Encajonada como estaba Brasil, al atacante madridista, incrustado por detrás de Adriano y Robinho, no le llegaban balones. Cuando lo hicieron, Kaká tomó las riendas del equipo y su sola presencia en la frontal con la bola en los pies sirvió para provocar tal pánico entre los irlandeses que estos preferían derribarlo que marcarlo.
El "Emperador" aprovechó una de estas faltas directas al borde del área para disparar con potencia, pero sin demasiada colocación, y que Given despejase el balón a córner.
Y de nuevo Kaká, al borde del descanso, condujo el esférico desde su propio campo para conectar con Maicon, muy activo en el lateral, y éste con Robinho, cuya centro al área despejó con mala fortuna Andrews al fondo de la red.
La segunda mitad comenzó como la primera, con Irlanda presionando y tocando, como si se hubiese relajado con el gol en contra y quisiera llegar al arco contrario a base de combinaciones.
Un poco como lo que hizo frente a Francia en el partido de ida de clasificación para el Mundial, en el que desplegó un fútbol espectacular, muy alejado de la rigidez táctica, marca de la casa Trapattoni, que le caracterizó durante la fase de grupos.
Con el partido moviéndose rápidamente de costa a costa, Robinho se encontró en su salsa y tomó protagonismo en su banda. El ex madridista probó varias internadas, algunas bicicletas y un pase atrás a la llegada de Michel Bastos, quien soltó un zapatazo que salió rozando un palo.
El partido se rompió y ambos entrenadores decidieron comenzar la ruleta de cambios a media hora del final para probar nuevos jugadores y mantener el dibujo táctico. Dunga sacó a Ramires y metió a Dani Alves en el centro del campo, por delante del interista Maicon, su rival para el puesto en el lateral derecho.
La primera bola que tocó el barcelonista fue la que le robó a un defensa irlandés al borde del área, que le valió para plantarse delante de Given, regatearlo y, solo ante el arco, mandar el balón fuera.
No fue el único. Robinho tampoco pudo, casi con el arco vacío, dirigir un centro de un Kaka que volvió a brillar en la segunda parte. Para entonces, Irlanda ya no existía y Brasil empezó a deleitar a los muchos compatriotas que se desplazaron hasta el Emirates Stadium del Arsenal con un juego de salón.
De una triangulación para enmarcar entre Kaka, Grafite -que había sustituido a Adriano- y Robinho salió el segundo gol de los hombres de Dunga, quien parece saber sacar lo mejor del ex madridista en combinado nacional.
Buenas noticias pues para el técnico de la pentacampeona de cara al Mundial. Kaka es para su país el que todavía no es para el Real Madrid, Adriano está recuperado para el fútbol y Robinho es feliz vistiendo la "canarinha".
Este amistoso se disputó en el Emirates Stadium, de Londres, ante 40.000 espectadores.

Paraguay se impuso 3-1 al Athletic


La selección de Paraguay ha exhibido la enorme pegada de la que dispone ante el Athletic Club en San Mamés, donde Óscar Cardozo, con dos goles, y Roque Santa Cruz, con uno, han desnivelado rápido un partido que ha terminado 1-3 tras un tanto de Íñigo Díaz de Cerio en la parte final del choque.
Santa Cruz anotó el segundo gol paraguayo
El combinado dirigido por Gerardo 'Tata' Martino, con sus mejores hombres sobre el terreno de juego, ha superado con suficiencia a un rival que no ha echado mano de sus mejores jugadores y que ha saltado al campo lleno de reservas y canteranos.
La superioridad del conjunto guaraní -esta vez blanco y no albirrojo por la coincidencia de colores con el rival- se ha notado especialmente en una primera parte en la que cada llegada visitante al área local era como un incendio para la tierna defensa que ha puesto en juego Joaquín Caparrós.
En el gol que abrió el marcador, Santa Cruz demostró su dominio del remate con una bien empalada volea desde el vértice del área y su Cardozo olfato de gol aprovechando el rechace de Armando.
En el segundo, el ariete del Manchester City ganó la espalda a la zaga rojiblanca en un balón largo y, casi son inmutarse, cruzó, sin apenas ángulo, ante la salida del meta vasco.
Y en el tercero Cardozo se levantó, inalcanzable para los cachorros rojiblancos, a rematar a la red un centro de Gamarra desde la derecha.
Esos tres tantos fueron prácticamente el partido, ya que en la primera mitad el Athletic no fue capaz de responder al complejo sistema táctico rival, que pasaba de tres hombres atrás cuando tenía la posesión de la pelota a cinco o seis cuando la perdía.
En esa dinámica, era especialmente relevante el papel de Cáceres, que se incrustaba entre los centrales para cerrar pasillos defensivos o iniciar el juego, y la del lateral izquierdo Morel, casi extremo cuando su equipo dominaba el juego. El otro lateral, Verón, también adelantaba entonces su posición.
La segunda parte no dio para mucho más que para un carrusel de cambios que lo tuvo continuamente parado. Aún así, mejoró el Athletic, que se acercó con peligro con cierta asiduidad a la meta paraguaya. Sobre todo en dos golpes francos directos del zurdo Íñigo Pérez, que Villar envió a córner.
Ya en la recta final del choque, David López concretó una gran jugada por la derecha, ya dentro del área, que terminó con un pase atrás letal que Díaz de Cerio aprovechó para marcar el único tanto de su equipo.
Lo celebró con ganas el donostiarra, ansioso de ir ganando confianza y moral de cara a su regreso a los terrenos de juego una vez recuperado del todo de la grave lesión que le ha tenido muchos meses apartado de la posibilidad de jugar.

SÍNTESIS DEL PARTIDO:

ATHLETIC BILBAO (1): Armando Ribeiro; Ustaritz Aldekoaotalora, Mikel Santamaría, Ibai Borda (Xabi Etxebarria, min.83), Xabi Galán (Jonas Ramalho, min.22); David López (Isaac Aketxe, min.82), Iñaki Muñoz, Ander Iturraspe, Fran Yeste (Íñigo Pérez, min.45); Joseba Etxeberria (Óscar de Marcos, min.35) e Íñigo Díaz de Cerio.

PARAGUAY (3): Justo Villar (Diego Barreto, min.74); Darío Verón, Paulo Da Silva, Antolín Alcaraz (Denis Caniza, min.63), Claudio Morel (Rodrigo Rojas, min.71); Víctor Cáceres; Cristian Riveros (Néstor Ortigoza, min.60), Sergio Aquino; Roque Santa Cruz (Miguel Samudio, min.64), Óscar Cardozo (Javier González, min.60) y Nelson Haedo (Rodolfo Gamarra, min.32).

GOLES: 0-1, min.11: Cardozo, tras rechace de Armando Ribeiro a tiro de Santa Cruz. 0-2, m.20: Santa Cruz, de tiro cruzado. 0-3, min.40: Cardozo, de cabeza. 1-3, m.80: Díaz de Cerio, a pase de David López.
ÁRBITRO: Gardeazabal Gómez (Colegio Vasco). No mostró ninguna tarjeta.
INCIDENCIAS: Unos 25.000 espectadores en San Mamés, entre ellos cerca de cinco mil seguidores de la selección paraguaya. Los jugadores guaraníes saltaron al campo con una camiseta de apoyo a su compañero Salvador Cabañas, convaleciente en México de las lesiones producidas por un balazo en la cabeza. "No estás solo Chava", se podía leer en ellas.

Fuente: ESPN Web


Suerte

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