La Juve sigue en puestos europeos gracias a un gol de Felipe Melo
La Sampdoria empató en su feudo (1-1) ante el Cagliari y el Nápoles se impuso por la mínima (1-0) al Catania
La Juventus se mantiene en puestos europeos de la Serie A tras doblegar (2-1) al Atalanta gracias al postrero gol de Felipe Melo, mientras que la Fiorentina se impuso (2-1) al Udinese en dos de los encuentros más destacados del domingo en la trigésimo primera jornada de la Liga italiana, en la que una semana más el Inter de Milán seguirá como líder.
CALCIO
Resultados, clasificación y goleadores
En el Estadio Olímpico de Turín, la Juventus consiguió un trabajado triunfo (2-1) ante el Atalanta, gracias al postrero tanto del brasileño Felipe Melo. La 'Vecchia Signora' pasó apuros para doblegar a un buen conjunto visitante. La Juve comenzó por delante con un gol de Del Piero, mientras que Amoruso empató al descanso. Finalmente, Felipe Melo mantuvo a los locales en la zona europea de la clasificación.
Triunfo de la 'Fiore'
Por su parte, la Fiorentina venció (4-1) al Udinese en un encuentro en el que los locales fueron superiores. La Fiore se adelantó en la primera parte, mientras que Simone Pepe igualó antes del descanso. Finalmente, Gilardino, Santana y Jovetic dejaron tres merecidos puntos en casa.
A su vez, la Sampdoria empató en su feudo (1-1) ante el Cagliari tras un partido igualado y con pocas ocasiones de gol. Los de casa tomaron ventaja con un tanto de Guberti en la segunda parte, mientras que Nené igualó la contienda en la recta final. Con este punto la Sampdoria abandona los puestos que dan acceso a Europa.
Por otro lado, el Nápoles se impuso por la mínima (1-0) al Catania gracias al solitario tanto de Paolo Cannavaro en el minuto 51 de partido, tras un disputado encuentro que se decidió por la mayor puntería local. Con esta victoria, el Nápoles se mete en la zona europea de la tabla.
Por último, el Génova empató (0-0) en el campo del Siena tras un partido sin goles, mientras que el Bari firmó las tablas (1-1) en el feudo del Livorno en un encuentro en el que los visitantes se adelantaron por mediación de Allegretti, mientras que Tavano igualó la contienda.
Málaga y Tenerife no aclaran nada
Buena primera parte de los de Oltra, que no lo aprovechan · Apoño adelanta al Málaga mediada la segunda parte · El Tenerife empata gracias a un claro penalti cometido sobre Nino y transformado por Alfaro
El Málaga quería poner tierra de por medio con la zona de descenso y el Tenerife salir de la misma. Ninguno de los dos logró su objetivo en La Rosaleda. Los de Muñiz podrían incluso acabar la jornada a cuatro puntos del descenso si gana el Valladolid y puntúa el Zaragoza. Los de Oltra continúan sin ganar fuera de casa y aunque al menos sacaron un punto, no metieron al Zaragoza la presión que habrían deseado. Por tanto, los dos equipos lo dejaron todo practicamente igual tras un partido en el que el Tenerife mostró algo más, sobre todo en la primera parte.
El equipo de Oltra es el único que aún no ha vencido fuera de su estadio y eso se explica de manera sencilla. Es un equipo que hace bien las cosas, pero le falta remate arriba y concede demasiado atrás. Es decir, es un buen equipo en tres cuartos de campo, pero un mal conjunto en las áreas, en la ajena y en la propia, y eso en el fútbol es pecado mortal. En la Rosaleda volvió a plantarse bien, tocó con criterio y tuvo dos o tres buenas ocasiones en la primera parte. No las concretó, por supuesto. Sicilia se encontró con la madera y Nino mandó a las nubes un buen centro de Marc Bertrán.
El Málaga suele jugar peor al fútbol que el Tenerife, pero saca provecho de sus recursos. No jugó bien, sobre todo en la primera parte, y aguantó sostenido por el buen hacer de Gámez e Iván en el centro de la defensa. Sus atacantes apenas aparecieron en la primera parte, salvo algún centro de Duda y un cabezazo de Caicedo en un córner. No extrañó, por tanto, que Muñiz hiciera dos cambios en el descanso. Valdo y Baha entraron por Fernando, que apenas tocó la pelota, y Benachour. Se trataba de ofrecer algo distinto.
No varió en exceso el panorama porque el Tenerife volvió a salir dispuesto a dominar. Sin embargo, el Málaga ya llegaba más. Caicedo mandó un balón al palo tras regatearse a Aragoneses. El partido entraba en una fase extraña, con el Tenerife algo asustado tras el aviso de Caicedo, que tuvo que ser sustituido por un problema muscular. Poco después, Gaspar puso un centro desde la derecha, Juanmi prolongó de cabeza en el primer palo y Apoño apareció en el segundo para cabecear a placer. Con lo justo, el Málaga había puesto el partido a su favor.
El Tenerife quedó tocado. Oltra intentó reactivar a su equipo con la entrada de Dinei y Omar, pero el Málaga se hizo con el balón y con el campo. En los últimos minutos, el Málaga dio un paso atrás y el Tenerife tuvo su ocasión. Nino regateó a Munúa y cuando iba a empujar el balón fue derribado por Mtiliga. Teixeira Vitienes debía estar pensando en otra cosa, pero su linier no y señaló el penalti que transformó Alfaro. Un premio justo para el Tenerife, que no fue peor, pero que sigue sin saber ganar fuera de casa. Así, la permanencia es prácticamente misión imposible.
...Y La Romareda hizo la ola
Vital y contundente triunfo del Zaragoza ante un Valencia que no supo sobreponerse a tanta adversidad. Diogo abrió el marcador al filo del descanso con un gran disparo y Arizmendi y Jarosik cerraron la goleada ya en la segunda mitad.
El fútbol es tan grande que lo que pudo ser una pañolada histórica acabó en una fiesta como no se recordaba por esos lares. Paradas Romero, ínclito trencilla del Zaragoza-Valencia, no quiso ver un claro penalti de Dealbert a Suazo y luego evitó que Catalina de Aragón se personase en el feudo blanquillo al no hacer caso a su asistente, que sí vio penalti en un derribo de Contini a Pablo Hernández cuando el balón ya estaba fuera del rectángulo de juego. Lo que uno se pregunta en estas ocasiones es por qué estos señores nunca ven esas jugadas en estadios como el Camp Nou y el Bernabéu. Qué fácil y qué bien se ve la jugada en estos estadios, ¿verdad?
En fin...
La jugada decisiva del encuentro, más allá de los goles, fue la estúpida, por justa, expulsión de Zigic
La buena noticia para Paradas, que al menos tuvo un arrebato de sensatez en la jugada antes reseñada, es que el mejor Zaragoza de la temporada salió en su auxilio, así que su deficiente arbitraje no saldrá en grandes titulares ni en la prensa maña ni en la prensa valenciana. Porque la jugada decisiva del encuentro, más allá de los goles, fue la estúpida, por justa, expulsión de Zigic. El serbio, que tenía una amarilla en las alforjas, no tuvo mejor idea que arrear una patada a Contini en una jugada intrascendente cuando el descanso era un hecho. No seré yo quien lo crucifique, pero más le vale pedir perdón a sus compañeros y a la afición ché.
Porque fue una derrota incontestable a medias. La primera parte no sólo fue muy igualada sino que los hombres de Emery dispusieron de mejores y más ocasiones. Para el recuerdo, un remate franco de Mata que Roberto mandó a córner y dos cabezazos de Zigic, tras sendos córners, que sembraron el pánico en La Romareda, amén de una rosca envenenada de Pablo Hernández que de nuevo Roberto repelió con presteza.
El Zaragoza, en cambio, apenas había avisado con un potente remate de Ander Herrera que César se quitó de encima como pudo. Hasta que Diogo se puso el mundo por montera. Rechace del guardameta ché que el lateral charrúa controla con el pecho antes de desembarazarse de Banega y clavar un poderoso chut en las mallas. Luego llegó la reseñada roja a Zigic y el principio del fin para el Valencia.
Edmilson daba un soberbio pase a Arizmendi para que éste burlase la vigilancia de Maduro con un sutil control de pecho antes de batir a César
Un Valencia que no se rindió de primeras. Porque tuvo sus opciones mientras el marcador era el del descanso. Joaquín bien pudo empatar la contienda a la hora de partido tras un grave error de Edmilson en la salida de un balón, pero el remate del portuense se perdió lamiendo el palo izquierdo de la meta defendida por Roberto. Y lo que tiene el fútbol, porque sólo un minuto después Edmilson daba un soberbio pase a Arizmendi para que éste burlase la vigilancia de Maduro con un sutil control de pecho antes de batir a César y 'cerrar' la contienda.
Porque ahí sí que bajó los brazos el Valencia, como era de esperar por otra parte. Y llegó el 3-0, tras un heterodoxo remate de Jarosik a la salida de un córner, como pudo llegar el cuarto e incluso el quinto, mientras La Romareda se divertía a lo grande haciendo la ola y coreando el nombre de sus héroes. Qué lejos quedaba ya la amenaza del descenso. Aun así, al conjunto ché le quedó la vergüenza torera necesaria para buscar el tanto de la honrilla, pero tampoco era la noche del 'Chori' Domínguez. Fue la noche del zaragocismo, y lo celebró por todo lo alto.
Fuente: MARCA
Suerte
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