
Mientras se discuten las renovaciones de Riquelme y Palermo, Boca casi abrochó la de Sebastián: le firmarían un contrato por tres temporadas. Borghi, contento.

El vertiginoso Mundo Boca ya lo sabía de antemano. Junio se avecinaría como el mes clave, acaso la piedra basal del futuro, de una refundación futbolística luego de 18 meses de malaria. Y en esas renovaciones, ventas, compras y demás yerbas, hay un hombre que asoma como fundamental en la próxima estructura. Los ídolos que enfervorizan a la tribuna, está claro, son Riquelme y Palermo (ver Y ustedes ), pero él, trabajador incansable del mediocampo, líder silencioso, se erigirá como uno de los símbolos para el Boca que se viene. La decisión de la cúpula dirigencial ya está tomada: a Sebastián Battaglia se le firmará un contrato por tres temporadas. Sí, lo que se dice una Battaglia ganada...
La idea, quedó dicho, es confiar en él como uno de los baluartes del plantel. Ya en la etapa final de su recuperación (ver El primer...
), el mediocampista cumplirá su anhelo de sellar un vínculo extenso y con una mejora económica respecto al actual, que se vence el 30 de junio. “Todavía no hay nada firmado, pero está todo encaminado”, le dijo a Olé una fuente de la dirigencia y desde el entorno del futbolista ratificaron la misma información. Así las cosas, una vez que Sebastián retorne de sus vacaciones, su representante se sentará con el presidente Ameal y pulirán los detalles del contrato. Ojo, hay un detalle: según gente cercana al jugador, hay circulando varias ofertas del exterior. Pero como el deseo del futbolista es seguir en Boca, si no aparece ningún inconveniente, estampará el gancho e iniciará la pretemporada a la par de sus compañeros.
En el club consideran a Battaglia (29 años) como una pieza decisiva adentro y afuera, en el famoso vestuario dividido. Su perfil bajo en los medios, el respeto ganado ante sus compañeros y su rica trayectoria pueden ayudar a que se transforme en un guía para los pibes. Además, Borghi ya avisó que si lo observa totalmente repuesto y a punto física y futbolísticamente, será el cacique del mediocampo. De hecho, no pidió ningún volante ya que le asegurararon que Sebastián está ok. El Bichi pretende utilizar su sistema habitual (3-4-1-2) y colocar a Battaglia como el 5 batallador, algo similar a lo que realizaba Mercier en Argentinos.
Si de renovaciones se trata, entonces, la de Battaglia adquiere ribetes fundamentales. Es uno de los más ganadores del pasado y será un referente ineludible del futuro.
Battaglia se quedó en Buenos Aires para recuperarse a full y estará a disposición del Bichi Borghi.
Uno de los principales méritos de Sebastián Battaglia ha sido siempre su constancia y su permanente vocación al trabajo. Por eso, la escena de las últimas dos semanas en Casa Amarilla no sorprendió a nadie: mientras la mayoría del plantel está en la gira por Estados Unidos, el mediocampista se quedó en Buenos Aires y trabajó junto a los médicos y los kinesiólogos para apuntalar su recuperación en la rodilla derecha. El pretende llegar a full a la pretemporada. El viernes a la noche ya partió de vacaciones junto a su familia y, una vez regresado, se pondrá a las órdenes de Borghi al igual que el resto de sus compañeros. Si todo marcha sobre ruedas, podrá realizar trabajos de fuerza, potencia y todo lo requerido por el preparador físico Hernán Torres.
Otro de los futbolistas que se quedó en Buenos Aires es Cristian Chávez. El Pochi se recupera de un desgarro en la pierna izquierda y también estará a disposición de Bichi en la vuelta al trabajo.
Fundamentales
Así calificó Borghi al 10 y al 9. Dijo que volverá antes a Baires para “acelerar las cosas” y dejó su sello: “Está la heladera, hay que ponerle mucha carne”.
Así como cuando jugaba sorprendía con sus rabonas, cada vez que declara Claudio Borghi también asombra. Ahora le tocó el turno de esbozar su postura acerca de las renovaciones de Riquelme y de Palermo. Y desde Chile, donde se encuentra de vacaciones junto a su familia, marcó terreno: “Son dos jugadores fundamentales y no va a haber problemas. Está un poco lento todo, es un semestre especial. Vamos a ir con calma y voy a ir a Buenos Aires para ver si podemos acelerar las cosas”, confirmó el Bichi en La Red. Y agregó: “Si están Palermo y Riquelme necesitamos reforzar otras líneas. Sin ellos tendremos que reforzar todas. Estamos esperando que se resuelva eso para armar el equipo que viene, ver si compramos primero la carne o la heladera. En realidad, la heladera ya está, que es Boca, ahora necesitamos rellenarla con mucha carne”.
Además de referirse a las situaciones contractuales de los ídolos, el DT hizo hincapié en la gira por Estados Unidos. “Cuando el semestre no es bueno uno quiere que termine rápido y tener vacaciones. El esfuerzo de los muchachos es estar jugando en postemporada”. Y, por último, aclaró: “Llegué a Boca por lo que hice en Argentinos, no sería bueno cambiar ahora. Boca es una caja de resonancia mucho mayor y es un riesgo que tenemos que correr”.
“Hacer autocrítica y aprender de esto”

Es el mensaje de Tito Pompei después de las tres derrotas en Estados Unidos y un semestre con tres técnicos y sin títulos. “Es una decepción en lo futbolístico”, dijo el técnico.
"La sensación es amarga, es una decepción", blanquea Roberto Pompei, porque es imposible negar esta realidad. Boca perdió los tres partidos ante rivales estadounidenses. El primero lo perdió porque falló muchos goles. En el segundo, fue aplastado. Y este último, ante Seatle Sounders, un equipo de la segunda división yanqui que en 2011 estará en la MLS, lo perdió sobre la hora. Perder fue el verbo que más se conjugó durante esta gira. Y a Tito le duele.
"Hablé con los jugadores en el vestuario. Se terminó un semestre en el que pasaron tres técnicos y va a arrancar un cuarto. Ahora llega el momento del descanso, de la autocrítica y de poner todas las pilas a partir del 21", revela el que ya hoy es ex técnico de la Primera de Boca.
"Esta fue una experiencia un poco rara. Me enteré un día a las 2.30 de la mañana que al día siguiente había que hacerse cargo de la Primera de Boca. Hubo que terminar de armar el grupo de trabajo en una reunión de trabajo a las 4 de la tarde para empezar a entrenar a las 5. Pero en el medio de todo ese apuro, lo que nos queríamos llevar, lo que realmente es importante para un técnico, la credibilidad y el respeto de parte de los jugadores, me los llevo. Algunas otras cosas, no", analiza. Se terminó. Al fin.
Fuentes: Ole, info. Redaccion propia
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