
Por sus ganas de seguir y un comentario de Borghi, Ibarra pasó de estar afuera a tener una pequeña chance de continuar. Difícil, pero...
De las figuras de la década dorada, hay dos renovaciones de contrato que se volvieron telenovela y una más que avanza con perfil bajo. Son las de Palermo, Riquelme y Battaglia. El cuarto histórico que tiene este Boca pelea por su continuidad en Estados Unidos. “Me veo y no me veo en el club luego de junio”, dijo Hugo Ibarra. “Lo veo en la cancha al Negro y me digo: ‘Qué lindo es tener un jugador con esa sangre’”, lo elogió Pompei.
La ausencia de un jugador que borrara su imagen, cuando Alves lo sacó tras la derrota ante Newell’s por la 3ª fecha, hizo que en la parte final del Clausura recuperara su lugar. “El tiempo me dio la razón a mí”, sacó chapa cuando volvió. Y al terminar el torneo, para seguir jugándose las últimas fichas, se ofreció para ir a la gira, la rompió en la última práctica y el domingo tuvo un buen partido ante el Galaxy.
“Vinimos con muchos chicos. El Negro no sabe si renueva o no y, a pesar de eso, juega y deja la vida en los 90 minutos. Es un ejemplo para los pibes”, agregó Tito, quien no cuenta en esta gira con los otros históricos, tampoco tiene a Chávez (lesionado), Medel y Morel (en Chile y Paraguay) ni a los cinco que no van a seguir luego de junio (Paletta, Krupo, Rosada, Marino e Insúa). El Negro es el único al que se le vence el contrato y que fue a esta gira.
La continuidad de Ibarra, sin embargo, está lejos de ser un hecho. Pero pasó de no tener chances a que se le abriera una puertita. Hay dirigentes que no quieren que continúe, otros que sí y también quienes piensan que debe elegir el técnico. El propio Borghi, el día de su presentación, se refirió a los laterales con los que contaba y lo mencionó. Ahora, llegado el caso de que dirigentes y DT coincidan en que debe seguir, no tendrá la titularidad garantizada y deberá aceptar una reducción de sueldo. Es difícil, pero...
Sigue latiendo
La Bombonera hoy festeja sus 70 años de vida. Un estadio que, con el tiempo, se recibió de mito.
Hace 70 años nacía un mito. Diseñada por el ingeniero José Luis Delpini, Boca estrenaba lo que sería la famosa Bombonera. Un amistoso contra San Lorenzo (terminó 2-0 con goles de Alarcón) sirvió como presentación oficial de un estadio que se haría conocido en el mundo entero. El Templo. El estadio que temblaba y que, debido a la necesidad de un slogan marketinero, ahora late. “Venía a jugar a la Bombonera y te daba miedo. Mirabas para arriba y la última bandeja, de noche, ni se veía. Sólo escuchabas los gritos...”, la describió Claudio Borghi, el flamante técnico. Que los cumplas feliz...
"Nunca me senti Tecnico de Boca"
Guillermo aclaró que nunca se sintió cerca de ser el técnico de Boca. “Es difícil dejar de ser jugador, es la principal razón por la que no acepté”, explicó el Melli. Además le deseó suerte a Borghi, habló de la Selección, Palermo y Gimnasia.
Con el alejamiento de Abel Alves y el interinato con límite de vencimiento de Pompei, en Boca sobrevolaron nombres para calzarse el buzo de DT. El Guillermo Barros Schelotto fue uno de los que más sonó, claro, pero no llegó a buen puerto. Un día estaba a un paso, otro día a años luz. Finalmente el Bichi Borghi será el entrenador. “Siempre estuve lejos de ser el técnico de Boca. Es difícil dejar de ser jugador. La principal razón por la que no acepté el cargo fue porque tenía que tomar la determinación de dejar de jugar”, explicó Guillermo en TyC Sports.
Se habló de que con Riquelme no podía convivir, pero la razón que dio el Melli es por su amor a estar dentro de la cancha. Todavía le queda tela para cortar e historia que escribir. Pero no con la camiseta de Boca, sino con la del Columbus Crew. Seguramente ahí se retirará, pero todavía no es el momento. "Aún me siento jugador de fútbol y la verdad es que los dirigentes hablaron conmigo, pero los otros candidatos tenían mucha más experiencia que yo", agregó.
No fue el primer acercamiento con el banco de Boca. “En enero, cuando se fue Basile, le dije a Ameal que no podía agarrar un equipo a pocos días del inicio del torneo y sacarlo campeón”, explicó Guillermo. Y, además, confió en el nuevo DT: “Por lo que dice, me imagino a un Boca teniendo la pelota, jugando por el piso, con tres defensores. Me parece buena la idea de Borghi porque es un técnico con experiencia y que sabe lo que es ganar. Ojalá que le vaya bien”.
Antes de tocar otro tema, hubo un palito para la manera de tratar a los referentes. “El mejor ejemplo es el del Milan, donde los jugadores que ganaron todo se fueron retirando de manera tranquila, sin escándalo. Ibarra, Palermo y Riquelme deben retirarse con el respeto que se merecen y tiene que ser una decisión consensuada”, declaró. Y afirmó que duda entre cerrar su carrera en el Columbus o en el Lobo: "Creo que me voy a retirar en Estados Unidos. Si vuelvo a Argentina es a Gimnasia, pero el momento no es ahora".
Luego, sí, otros aspectos que hoy rondan por el mundo del fútbol.
“A la Selección la veo con muchas posibilidades. Uno quiere que salga campeón, pero tiene que apuntar a estar entre los cuatro mejores. Creo que Argentina va a estar en las semifinales”, arrancó. Y llegó el turno de su amigo, martín Palermo: “Puede ser muy importante en algún partido que esté muy cerrado”. Por último, Guille explicó cómo vivió la definición de Gimasia: “Esta Promoción fue más tranquila que la del año pasado. El ejemplo que tiene que mirar Gimnasia es el de Central. Si no cambia, se va a encontrar con un equipo de la B Nacional que le va a hacer tres goles”.Suerte
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