
Boca la pasa mal en Estados Unidos. En los 180 minutos que jugó no pudo marcar goles y encima le hicieron cuatro. Ahora perdió por 3 a 0 con el Seattle y su nuevo entrenador, Claudio Borghi, tiene mucho por corregir...
Apenas un momento, algo, sólo eso. Así fue el segundo partido de la gira de Boca por Estados Unidos. En los últimos partidos de Pompei en el banco Xeneize, su equipo jugó de mayor a menor y terminó pidiendo la hora ante un equipo norteamericano que empezó con los titulares, pero que lo terminó goleando con una formación alternativa. Se va Pompei de Boca y llega el Borghi. Tenés trabajo, Bichi…
Atrás estuvo lo más flojo de Boca, sobre todo en Ibarra y la pareja de centrales. El equipo norteamericano se dio cuenta de esos desacoples y en la segunda mitad no perdonó. Es que Boca se fue desinflando con el paso de los minutos y fue perdiendo esas buenas intenciones que mostró en el arranque. El equipo de Pompei, aunque con errores, propuso combate en la primera mitad y hasta tuvo un par de situaciones como para ponerse arriba. Pero Viatri no tuvo una buena noche y por eso el equipo argentino comenzó a confundirse de a poco. El Seattle le ganó las espaldas a un doble cinco que pocas veces le encontró la vuelta al partido y desde ahí comenzó a crecer. Antes del cierre del primer tiempo, Montero pateó un hermoso tiro libre que García logró desviar, pero en el rebote apareció Levesque (habilitado por Ibarra) y puso arriba a los norteamericanos.
En el complemento los cambios hicieron creer que el desarrollo del juego podía desvirtuarse para los locales y así Boca aprovechar la chance. Sin embargo el segundo tiempo fue lo más flojo de Boca en la gira y el Seattle no perdonó. Hizo dos goles más y de haber estado más fino seguramente podía haber concretado algún tanto más. El sábado será el último partido de la gira y la despedida de Pompei. Borghi, en Argentina, sabe que deberá trabajar mucho para levantar a un equipo que le llegan y le convierten (fue el más goleado del Clausura) y que encima cuando no está Palermo le cuesta mucho marcar. Por ahora está virgen de gol en Estados Unidos y la gira trajo más interrogantes que buenas noticias. Que termine ya…
"Errores difíciles de admitir en el fútbol profesional"
Boca sumó la segunda derrota en la gira por EE.UU., una goleada por 3-0 ante el Sounders, y a Tito Pompei se le va desdibujando la sonrisa: "No me gusta hablar de actitud. Pero no fue buena la imagen que dejamos".
Boca sumó la segunda derrota en la gira por Estados Unidos, en su segunda presentación, y a Roberto Pompei de a poco se le va desdibujando la sonrisa con la que empezó esta última aventura al frente del equipo. Tras la caída en Seattle, Tito se mostró preocupado: “No fue buena la imagen que dejamos. Hasta el gol fue un partido de ida y vuelta, tuvimos la jugada más linda que Lucas (Viatri) no la pudo convertir, pero el segundo fue muy malo. En el 1-0 Javier (García) hace un esfuerzo enorme, el jugador de Seattle va a buscar y ningún jugador de Boca llega. Tuvimos errores difíciles de admitir en el fútbol profesional”.
Y siguió con el monólogo: “A mí no me gusta hablar de actitud. Yo siempre digo que el jugador, cuando gana y cuando pierda, la actitud es la misma. Lo que pasa es que el resultado adverso te va complicando las cosas y llevando a bajar los brazos. Sobre todo ayer después del segundo gol, ahí se terminó y nunca pudimos entrar en el partido”.
Otro que hizo una autocrítica tras el partido, en Seattle, fue Matías Giménez. El volante explicó: “Tenemos que mejorar mucho para cambiar la imagen. No estamos acostumbrados al sintético e hicimos muchos viajes, pero no hay que poner excusas. Hoy no lo hicimos nada bien. Hay que poner el pecho, ganas y sacar esto adelante”, contó.
Que laburito ee
Hasta ayer nada ni nadie había podido con el genio de Claudio Borghi. Ni en los peores ni en los mejores momentos de la inolvidable campaña con Argentinos, ni en la concurrida presentación en Boca, el Bichi alteró su humor desacartonado a prueba de dramas. Hasta ahora, por supuesto. Habría que verle la cara con la que amaneció en Chile, después de la trasnochada, y de la nueva derrota de un Boca que tuvo menos pibes de los pensados para tan poca producción.
Caben todos los peros del caso para suavizar el cachetazo: el cansancio de los viajes, los partidos en tiempo adicionado a la temporada regular, la saturación, la racha que no se corta y hasta la falta de costumbre a la cancha sintética, como esgrimió Matías Giménez. Pero también caben todas las preguntas y todas las incertidumbres para este Boca que no puede cortar la hemorragia.
Sin Riquelme, sin Palermo, sin Battaglia, en Seattle el técnico Pompei puso al que hasta hoy es el único arquero titular del club (Javier García), al experimentado Ibarra, un central con futuro de titularidad como Muñoz, un lateral que casi va al Mundial (Monzón), un volante que de nene no tiene nada como Méndez y dos delanteros (Mouche y Viatri) que con 22 y 23 años ya dejaron de ser pibes hace rato para el mundo del fútbol.
El Bichi va a necesitar mucho buen humor.
Fuentes: Ole, info. Redaccion propia. Partido analizado solo por mi, sin fuente de informacion.
Suerte
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