

Palermo va a definir su futuro recién tras el Mundial y como por Boselli no hay ofertas (se subastaría entre los dos clubes) y Borghi lo elogió... Muevo yo, Mauro.
¿Quién mueve?", preguntaba (el relator) Mauro Viale en las transmisiones televisivas de los campeonatos del fútbol argentino en los años 80, cuando los dos jugadores del equipo que iba a sacar del medio estaban a la espera del pitazo del árbitro para dar el puntapié inicial. Y el jugador que movía (generalmente el número 9, grabado en el entretiempo o después del partido), aparecía en cámara y le respondía: "Muevo yo, Mauro". ¿Quién moverá en el Boca de Claudio Borghi? ¿Martín, el tocayo del ex relator o una vez cada uno? El Bichi arrancó su ciclo con elogios para Mauro Boselli. "Pregunté dos veces por él", reconoció el nuevo técnico de Boca en su presentación en sociedad, el jueves en la Bombonera.
Y eso fue lo que lanzó el interrogante sobre quién va a ser el número 9 en la próxima temporada.
Tanto el presidente Jorge Ameal como el propio Borghi manifestaron el deseo de que Palermo continuara (al igual que Román Riquelme). "Para que no jueguen me tienen que traer un enganche que juegue mejor que Riquelme y un delantero que haga más goles que Palermo", agregó el entrenador. Pero no parece ser todo tan sencillo, ya que el que ahora pone en duda su continuidad es el propio goleador histórico del club. "Después del Mundial vamos a ver", habría dicho, algo molesto porque los dirigentes todavía no se movieron para arreglar su nuevo contrato. "Primero queremos resolver lo de Román", comentaron los directivos. A esperar hasta después de Sudáfrica, entonces, para saber si hay continuidad o cambio. ¿Enroque de 9? Con la duda generada, en consecuencia, entra a jugar Boselli y sus definiciones de buen pie. ¿Cómo es la situación? Boca es dueño del 50% del pase y si llega una oferta superior a 8.000.000 dólares, ambos clubes están obligados a venderlo y si es por menos, igual pueden analizarla y ver si se ponen de acuerdo. Pero, por el momento, con el Mundial de por medio, el mercado europeo se encuentra a la espera de la máxima competencia del fútbol para elegir a sus nuevas figuras. El propio Mauro sabe que está complicado que aparezca un buen ofrecimiento del exterior, tal como es su deseo después de la buena campaña en Estudiantes. En Boca no tuvo lugar, en La Plata explotó y por eso esperaba el siguiente paso en su carrera. Si no pasa nada, sin embargo, el acuerdo dice que debe realizarse una subasta a sobre cerrado entre los dueños de su pase y el que más dinero apueste, se queda con el goleador del último Clausura.
Con Palermo en el club, lógico, a Boselli ni se le cruza la posibilidad de volver. Lo descarta de lleno.
¿Y sin Palermo? ¿Y con un técnico que ya demostró públicamente que lo quiere? Esa sería otra historia.
También existe la opción (mucho más difícil, casi imposible) de que vuelva a su club de origen aunque siga el Loco. Porque Borghi considera que los dos 9, por su distinto estilo, podrían complementarse y jugar juntos. Lucas Viatri, si regresa Boselli, tendrá vía libre para irse.
Elogiado por Borghi, Monzón ya tiene la receta para mantener su lugar: “Me encanta ir de carrilero con tres atrás”.
La verdad es que me gusta...”. Alma anda por ahí correteando, va y viene como el padre por el lateral. Su mujer lo mira desde lejos, con una panza que anuncia la pronta llegada de otra Monzón. Fabián se ríe y se entusiasma, no sólo porque agrandará la familia, sino porque la aparición de Claudio Borghi en su vida de jugador le anuncia un futuro próspero. Por el estilo y por el esquema que usa el Bichi y por las palabras del flamante DT de Boca en los días previos a su presentación, es que Fabián ya se imagina un lugar en este nuevo Boca, más cerca del medio y más lejos de la marca. Se distiende y por eso el lateral izquierdo se sincera: “Me encanta la idea de que juegue con tres defensores y poder ir como volante por mi sector. Me gusta mucho estar cerca del área de enfrente. Y si hay que mejorar, él me sabrá decir en qué aspectos”, arriesga.
-Dice que primero tiene que tranquilizarte...

-Por eso, siempre y cuando él me sepa ordenar y acomodar, yo no tengo problemas en jugar ahí. Me gusta soltarme, últimamente estaba teniendo problemas con la marca, pero eso se resuelve, él va a saber ayudarme... Ojalá se pueda hacer de todo un poco, ayudar el equipo y que él sepa manejarme en esa posición. Yo, encantado.
-¿Escuchaste los elogios? -Sí, claro, y me puso muy contento. Me parece un técnico interesante, va a ser buena su llegada. Sé que es de hablar mucho con los jugadores, de aconsejarlos. Tiene muy buena visión del fútbol porque fue un gran jugador. Y ahora además salió campeón...Me gusta mucho el hecho de que siempre banca a sus jugadores cuando ganan, empatan o pierden.
Antes de embarcar para irse de gira con Boca, Monzón intenta dejar atrás lo que pasó en el último semestre y concentrarse en lo que viene. Si bien se nota en todos el cansancio y las ganas de salir ya de vacaciones como el resto de los planteles, los pibes que jugarán en EE.UU. saben que es una buena chance de que, al menos por televisión, el nuevo DT los observe y empiece a conocerlos. “Será importante tener un par de partidos más encima. La verdad nos sirve mucho, a mí más que nada porque tuve una lesión en el final del torneo, no pude jugar los últimos dos partidos y necesito minutos. La idea es ganar y volver con pilas para disfrutar más de las vacaciones”, explica.
Fabián es consciente de que a su regreso será, quizás, el único lateral por izquierda que quede en el club. El panorama muestra que Juan Angel Krupoviesa ya de despidió de Boca y Claudio Morel Rodríguez, afectado a la selección de Paraguay, termina su contrato y Borghi además lo ve como stopper. Claro que ya se habla de la llegada de Clemente Rodríguez, para ocupar ese lugar o, tal vez, el lateral derecho. “Yo siempre trato de hacer lo mío, de dejar todo. Con Clemente compartí habitación en la Selección, es un excelente compañero, muy buena onda, y tiene la virtud de poder jugar por las dos puntas. Eso es una ventaja para cualquier lateral. Claro que si viene le voy a decir que se pare por la derecha, porque acá estoy yo, jaja. Va a ser bienvenido”, explica.
Ya está por subirse al avión, se va con su Alma y sus ganas. “Ojalá Borghi pueda cambiar la suerte y ayudar para poder empezar el semestre con el pie bueno”. En su caso, claro, es el izquierdo.
Borghi pidió al Mati Fernández. Mientras tanto, Riquelme se recupera sin dolor y de buen ánimo.
No será una ausencia fácil de tapar. “Riquelme es el mejor jugador del fútbol argentino”, definió ayer Borghi, y Boca deberá actuar en consecuencia para suplantarlo.
El 10 fue operado la semana pasada de un síndrome meniscal en la rodilla izquierda y todavía le queda una semana sin pisar antes de comenzar con la parte más activa de su recuperación. Por lo pronto, está bien de ánimo, sin dolor y muy enchufado. En estas horas recibió llamados desde Boca, interesados en su estado de salud. Del contrato no se habló porque sus representantes están en España (viajaron para la final de la Champions) y todo quedó para la semana que viene.
Ahora bien: más allá de que los médicos saben que Román tiene un umbral alto de dolor, todos son conscientes de que la recuperación demandará un mínimo de tres meses y por esa razón el enganche se perderá varios partidos del campeonato que viene. Extinguidos los vínculos con Marino e Insúa (no se renueva su préstamo porque es caro), se le abre una puerta al Tano Gracián, que viene de jugar media temporada en Grecia y el resto en Independiente, con escaso suceso en ambos casos.
Igualmente, Borghi mencionó como prioridad al chileno Matías Fernández, aunque habrá que evaluar el costo y sus ganas, ya que juega en Europa.
Curiosidad:
En el debut de su gira americana, Boca jugará ante Los Angeles Galaxy en el Home Depot Center Stadium. Como nunca sucede, a los hinchas Xeneizes le darán un lugar especial con entradas que van de 20 a 26 dólares. Igual, ver al equipo de Pompei en LA te puede costar hasta 200 dólares…
La expectativa es mucha. El desconocimiento también. Boca pisará el Home Depot Center angelino, con capacidad para 27.000 espectadores sentados, en el inicio de su gira americana para enfrentar a Los Angeles Galaxy, puntero invicto de la Conferencia Oeste de la MLS con ocho victorias y dos empates. Los medios de comunicación, el propio sitio del club, y principalmente la empresa que vende entradas anticipadas, asegura que se presentará un equipo con Palermo, Riquelme, Gaitán, Morel Rodríguez y Morel. Ninguno, por diferentes motivos, estará. Claro está… Ni hablar de Borghi.

Ahora, ¿cuánto vale una entrada para ver al Boca B, a la formación de Tito Pompei en el mismo campo que supo disfrutar al Real Madrid y a la selección mexicana? Hay entradas que van desde los 20 dólares hasta los 200, con butacas en el propio campo de juego. La sorpresa, al menos para las costumbres americanas donde todos suelen estar juntos a pesar de las diferencias, es que Boca, como sucede en la Argentina, tendrá su sector exclusivo con boletos que van desde los 20 a los 26 dólares. Además, serán casi locales…
“Fue una gran emoción cuando escuchamos que Boca estaría jugando por acá. Tenemos a Boca en un lugar especial de nuestro corazón. Boca es Maradona, Tevez, Palermo, Guillermo Barros Schelotto. Ojalá podamos juntarnos con sus dirigentes y pensar en futuras políticas de integración”, aseguró Yan Skwara, presidente y gerente general del San Diego Boca FC, equipo de la National Premier Soccer League, una liga menos del fútbol de Estados Unidos.
La historia de Boca por USA continuará el 26 de mayo, cuando enfrente a Seattle Sounders y el 29, cuando sea recibido por Portland Timbers.
Fuente: Ole, info. Yo, redaccion
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