
Ferrero no disimula cuál es su deseo, pero lamenta que su futuro sea incierto por la deuda que tiene el club: "Ojalá pueda seguir demostrando que no me pesa la 2".
Quiero seguir en River. Me siento muy cómodo, feliz y tengo contrato. Ojalá pueda seguir demostrando que puedo ser el 2 de River. Que no me pesa la responsabilidad".
Alexis Ferrero pide un café cortado en el bar Jaka’s de Mataderos y pasa en limpio su presente. O en realidad, su futuro inmediato en River, en donde aún le deben los últimos cuatro meses de su contrato. ¿Se va a México? ¿Seguirá en Núñez? "Sería una pena irme por lo económico. Yo quiero seguir y tengo toda la predisposición para continuar. El tema tomó bastante magnitud, por eso es bueno aclarar mi deseo: quedarme. Es cierto que hubo gente viéndome de afuera, pero nada más. Se dice que estoy afuera de River y nada que ver", avisa.
-¿Te arrepentiste de haber firmado en River?
-Sabía que venir a River en este momento iba a ser un desafío y no me arrepiento de haber tomado la decisión. Con Leo (Astrada) pude afianzarme en el equipo y Angel me lo volvió a ratificar. Estoy feliz por eso. Sólo me queda un sueño: salir campeón. Nunca me pasó en Primera, aunque sí en el Ascenso.
-¿Nunca dudaste?
-No. Estaba convencido de que podía hacer un buen papel con la camiseta de River. Era un reto.
-¿Conquistaste a los hinchas de paladar negro?
-Tuve una buena aceptación. Contra Vélez me quedó una pelota picando, pinché una nube y la gente me lo reconoció como si Dieguito Buonanotte hubiera hecho un caño. Yo entrego todo, y me lo reconocen.
-¿Y Cappa? ¿Te pide tiki tiki en la defensa?
-Je, cuando llegó Cappa, yo bromeaba: "Uh, ahora no juego más". Pero nos dejó en claro que quiere que juguemos bien de mitad de cancha hacia adelante. ¡Zafé, je! Que si tenía que salir jugando, lo hiciera, pero con responsabilidad. Y si estaba apretado, en dificultad, que no me pusiera colorado y la tirara a la segunda bandeja de la tribuna. Textuales palabras de él, eh.
-¿Y vos qué disfrutás?
-Quitar una buena pelota, hacer un buen cruce. Que mis compañeros sepan que están resguardados y que nuestro arco está protegido. En River me pasaron cosas muy lindas: debuté en un superclásico y me estaba cambiando en el vestuario al lado de Ortega. Fue una sensación muy fuerte.
-¿El descenso es tabú?
-La palabra promedio no es habitual dentro del club, pero esas situaciones al jugador lo predisponen de una manera totalmente diferente. No es lo mismo pelear por el campeonato que luchar por no descender: la presión por los resultados es mucho más grandes. Confío. Con la llegada de Cappa se está dejando una imagen diferente. Hay un cambio. Pero si la tenemos que pinchar, la pinchamos a las nubes.
Para poder comprar, River también tiene que vender. Y, hasta ahora, los llamados más firmes preguntaron por dos zurdos: Abelairas y Orban.
Un día como el de ayer, pero cuatro años atrás, era la Selección de Pekerman la que se preparaba para ir al Mundial. Aterrizaba en Ezeiza un Messi todavía promesa y no mejor del mundo, que se convertía en noticia al decir que no estaba para jugar 90 minutos. No muy lejos, en el Monumental, también se encontraba un Passarella todavía técnico y no presidente, que se convertía en noticia por un mensaje contundente: “No quiero jugadores falopa”.
Por lo visto, hay historias que se repiten, empecinadas por volver. El Kaiser, ahora sin el jogging, no abandonó sus convicciones sino que debe asumir las deudas de un club al que cada vez se le hace más complicado contratar a los jugadores de jerarquía que tanto necesita. Y en tal sentido, la lógica indica que para poder comprar, primero hay que poder vender.
Por Núñez andan ávidos de ofertas y, hasta el momento, las posibles salidas encaran por el carril izquierdo, con la mirada puesta en dos de los pocos zurdos con los que cuenta el plantel. Ellos son Matías Abelairas y Lucas Orban.
Angel Cappa fue claro en el caso de Pitu. “Puede ser útil, pero quizá le viene bien ir a otro club para ser titular un torneo entero”. Por el volante aún no llegaron ofertas formales; sí, en cambio, hubo sondeos desde México y Brasil, y si resulta vendido a River le correspondería el 50% del monto de la transferencia, ya que la otra porción es propiedad del Villarreal.
Por el joven lateral, que recién tiene un año en Primera y es 100% millonario, llamaron desde el Racing de Santander. Pero hay más. Carlos Morete, su representante, aclaró que “también hay un equipo del fútbol italiano que está muy interesado en contratarlo”. En Europa ven con buenos ojos que el pibe tenga pasaporte comunitario, así como también que pueda jugar en la banda y en la zaga. ¿Y qué dice Cappa a todo esto? No se opondría. Su prioridad para la izquierda es Cristian Villagra, a quien habría que renovarle el contrato. Y después tiene a Juan Manuel Díaz como alternativa.
Passarella habló con el presidente de la Lazio y para el lunes espera una respuesta por lo de JP Carrizo.
Juan Pablo Carrizo es el arquero que Passarella quiere para River y confía en que su llegada es posible. Y después de haberse comunicado con Claudio Lotito, presidente de la Lazio, el Kaiser espera con optimismo la respuesta que su colega italiano prometió darle el lunes.
Pero no todo es tan fácil, ya que la de River no es la única oferta y, en tal sentido, la Lazio prefiere que JP pase a un club europeo. Por lo pronto, trascendió que tanto en Portugal como en Francia hay clubes interesados por él.
En caso de no concretarse la vuelta de Carrizo, otra posibilidad es la de contratar a Justo Villar, que acaba de descender con el Valladolid. Tampoco es sencillo: el paraguayo querría seguir en el Viejo Continente.
Suerte
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