
La confirmación de Ramón no pasará del viernes. En estas horas se reúne para ajustar detalles de contrato.
Ni bien pisó el aeropuerto internacional de Ezeiza, encendió el celular. Las llamadas perdidas le dejaron en claro la premura que impera en Boedo. Ramón Angel Díaz regresó ayer al mediodía de sus vacaciones y supo que los dirigentes de San Lorenzo o ven la hora de encontrarse con él. Por eso, se espera que más tarde que temprano (hoy, según el deseo dirigencial), se concrete la primera reunión formal, luego de las que el entrenador ya mantuvo con algunos de los hombres que rigen el destino del club. Díaz contados para que comience su remake en Boedo.
El secreto a voces de la llegada de Ramón se sostuvo hasta entrada la tarde, cuando trascendió el arribo del vuelo que trajo al Pelado y esposa al país. Pero, claro, el partido de la Selección, con concurrencia de Rafael Savino, impidió que ayer se avanzara en la concreción de la tan ansiada reunión. A última hora, Claudio Di Meglio, tesorero del club, quien ya estuvo cara a cara con el entrenador antes de su viaje, conversó con él para ponerse de acuerdo respecto del que será el meeting definitorio. ¿Qué falta? Que el técnico acepte formalmente la propuesta de recibir premios, los cuales deben definirse, como para engordar el salario oficial, que será de 800.000 dólares por una temporada.
La ansiedad terminó. Llegó la hora de la paciencia para negociar. Lo cierto es que aunque ningún dirigente confirme oficialmente que Ramón dirigirá a San Lorenzo, dan por sentado que así será.
Esperando que el entrenador sea confirmado, Alfaro contó que “todos hablan bien de él”.
Nadie duda de que el efecto Ramón tiene extraordinario poder en Boedo. Desde aquel Clausura obtenido bajo su tutela en el 2007, los hinchas de San Lorenzo tienen en el pedestal al técnico. Pero no sólo ellos. Desde Montevideo, donde se encuentra descansando en familia, Emiliano Alfaro confesó que “uno trata de mirar cuál es su estilo de fútbol y preguntar a algunos compañeros cómo se desenvuelve en el vestuario y todos me hablan bien de él, así que esperemos que todo salga bárbaro”.
Para el delantero, la clave del mal torneo que realizó San Lorenzo no pasa por lo futbolístico, sino por una cuestión anímica. “Después de que empieza a caminar mal la cosa se va sumando cosita tras cosita. Y así llegamos a 11 partidos perdidos, lo que para nosotros es una vergüenza. San Lorenzo no se merece esto. Cada uno tiene que hacer su autocrítica y, a partir de ahí, tener la cabeza renovada para el próximo semestre”, admitió, en diálogo con el portal desanlorenzo.com. Y, justamente en ese sentido, el uruguayo, que sólo anotó dos goles en el Clausura, agregó que “todos sabemos que la llegada de Ramón nos motiva, por todo lo que transmite”.
Y en lo personal, asume que “me siento en deuda, por el hecho de que llegué acá y pude hacer nada más que dos goles. Más allá de que por ahí tuve muy buenos partidos, no tuve la posibilidad de marcar seguido. Pero son rachas como las que viven todos los equipos y espero que el próximo semestre se abra el arco y el equipo esté mejor”. Con igual panorama, todos los jugadores de San Lorenzo están atentos a las reuniones que tendrán los directivos con Ramón Díaz, buscando repetir los éxitos del 2007.
Suerte
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