Luz verde para la Selección. Porque era el debut en el Mundial, porque era la vuelta de Maradona en un torneo como éste, porque había que ver al equipo en un partido en serio después de aquél en Eliminatorias contra Uruguay. Y el equipo por momentos respondió. Arrancó como una tromba en un palo y palo importante con los nigerianos y se puso rápido 1-0: córner de Verón y Heinze que metió una palomita bárbara, solito porque el rival perdió ingenuamente la marca. Empezaba todo para una fiesta en el Ellis Park, con muchos argentinos poniéndole color a la tarde sudafricana.

Maradona en un Mundial, otra vez. Y Messi con la 10, como estrella, que estuvo enchufado y desequilibró, que fue el mejor argentino. En ese primer tiempo la Selección tuvo ratos de buen fútbol y lo más importante es que no sufrió atrás. Lo positivo es que generó muchas situaciones de gol y lo negativo es que no la metió por errores propios y por méritos del arquero Enyeama, que pudo haber definido el partido en ese PT. Pero falló Higuaín dos veces y el arquero le sacó tiros de gol a Messi, que le había dado con la zurda. En ese primer tiempo tuvo buen fútbol y por ratos ilusionó, claro.
El segundo tiempo fue distinto, especialmente después de los 15 minutos. Hubo arranques de Messi en velocidad, hubo situaciones de gol y un arquero nigeriano que siguió respondiendo cuando lo exigieron. Era para definir el partido, claro, pero no se pudo. Ni Higuaín, ni Messi, ni Tevez, quien anduvo torcido, poco participativo. Y entonces Nigeria cambió, ganó en confianza, ganó metros, empezó a llegar. Y a hacer sufrir a Maradona, a los jugadores, a todos. Con el cansancio, a la Selección le empezaron a llegar y especialmente por la derecha, por el lado de Jonás Gutiérrez, incómodo como lateral. También se mostraron inseguros Demichelis y Heinze, algo más firme Samuel.

No hubo jugadas de mano a mano frente a Romero, pero Nigeria merodeó el área, generó peligro con tiros de afuera (uno lo tapó Romero y otro, cruzado, besó el palo) y tuvo el empate con un tiro de Uche, que estaba solito para definir de cara al arco. Ganamos y de a ratos hubo fútbol del bueno. También el equipo al final se tiró demasiado atrás y terminó sufriendo un partido que podía haberse definido antes.
Al toque del cambio de Burdisso por Di María, para fortalecer la defensa, llegó el pitazo final del árbitro alemán. Y el grito sagrado de Maradona, el de Jonás, el de Messi. Porque había que arrancar ganando y se ganó (un gol más hubiese sido importante para enfrentar a Corea, que quedó uno arriba). El gol no lo metió ninguno de los delanteros estrella, sino Heinze, un pollo de Maradona. Esto recién empieza. Y mejor empezar ganando...
"Hizo bien los cambios"
Bilardo respaldó a Maradona y le dio su visto bueno: "Era un triunfo lógico, ellos no tuvieron grandes situaciones de gol y Argentina tuvo un montón", dijo el doctor.
"Argentina, después del gol, estuvo muy bien. El triunfo fue merecido y Maradona hizo bien los cambios". Las palabras son, nada más y nada menos, que del doctor Carlos Bilardo.
El ex entrenador campeón en México 86, se mostró contento por la victoria y aseguró, en ESPN Radio Rivadavia, que era de esperar que Argentina ganara: "En el primer tiempo estaba para ganar por más goles. Si analizás los noventa minutos, el triunfo fue muy lógico, ellos no tuvieron grandes situaciones de gol y Argentina tuvo un montón".
Gabriel Heinze, uno de los más resistidos, le puso el pecho a las críticas y la cabeza a un córner de Verón. Así, Argentina consiguió el triunfo en una tarde de arcos cerrados. Luego, el defensor se fue del estadio sin abrir la boca.

Ese silencio es salud y, a la vez, un silencio que dice muchísimo. Gabriel Heinze, el autor del gol del triunfo en el debut en el Mundial, habló donde tenía que hablar. Ahí en la cancha gritó, para ordenar y para festejar su gol, y luego a la hora de las declaraciones pasó de largo por la zona mixta sin emitr sonido alguno.
Tal vez porque el Gringo fue de los tipos más cuestionados por la prensa y el público, justo el día de su reivindicación, el defensor prefirió cerrar la boca y compartir sensaciones sólo con los suyos. Considerado un referente dentro del grupo, de estrecha relación con Diego Maradona, no bien metió el cabezazo goleador salió disparado al banco para festejar con suplentes y cuerpo técnico. Heinze está ganando su Mundial.
¿El Messi del Barcelona? No, éste es el Messi de la Argentina, el que queremos, el que esperamos. Sin Iniesta ni Xavi de laderos, con la celeste y blanca, el 10 se enganchó como nunca en la Selección. Y nada menos que en su primer Mundial como titular, en el debut. Decía después del partido Maradona, que de fúbol sabe, seguro, que él lo que quiere es verlo cerca de la pelota ("Mientras él se divierta, creo que nos divertimos todos. No sería lindo ver fútbol sin ver a Messi con la pelota"), y así fue contra Nigeria.
Lejos de las lagunas por las que pasó en muchos partidos anteriores, lo importante es que Messi se hizo cargo. Sin ser enganche ni organizador, él se puso al hombro al equipo. Y se lo notó enchufado, eléctrico, dinámico, encarando con la verticalidad que siempre esperamos de él, gambeteando. Como dijo el técnico, estuvo muy cerca de la bola, se hizo amigo, la manejó seguido. Supo tirarse atrás y encarar. Supo meter pases. Y supo pisar el área, estuvo cerca del gol. Lo único que le faltó, lo que sí hace en el Barsa, es meterla. En alguna definió al cuerpo y en otras dos, el arquero figura sacó sus grandes zurdazos, uno hasta con la mano cambiada; fue ésa en la que, una de sus especialidades, se movió de derecha hacia el centro hasta sacar el zurdazo.
Se lo notó feliz a Messi, cómodo. Más allá de estos tres puntos, lo importante es que Leo "hizo cosas bárbaras", como definió Maradona. Y a partir de acá, por qué no seguir pensando que Messi puede ser aquel crack del Barcelona. Esto recién empieza y Leo comenzó a demostrarlo.
"Los nervios nos pasaron factura"

La Pulga tuvo momentos de esplendor y fue la figura en el debut del equipo de Maradona. "Teníamos que ganar para sacarnos la presión del debut y lo hicimos", dijo Messi.
La última imagen de Messi en los Mundiales había sido aquella en el banco de suplentes ante Alemania en 2006. Con bronca y fastidio por no poder entrar, se despidió de la Copa del Mundo sin poder demostrar sus condiciones pero los cuatro años que pasaron de aquella historia, le sirvieron para madurar, crecer y dejar en claro en Sudáfrica que no en vano el mundo lo consagró como el mejor. En el primer partido comenzó a mostrar algo de su talento, se cargó el equipo al hombro, fue desequilibrante con su gambeta y en cada arranque suyo crecía la ilusión de una goleada que no fue por la falta de puntería. Ya en la zona mixta, Messi se mostró relajada, contento y satisfecho por el primer triunfo en Sudáfrica. “Es bueno arrancar ganando y nosotros lo hicimos”, dijo la Pulga. Messi se refirió a la mala puntería del equipo que generó mucho pero no pudo definir, aunque no se hizo mucho drama: “Lo importante es crear las situaciones y Argentina las creó. Si seguimos generando los goles van a llegar”, comentó. Según el diez argentino, la falta de precisión se debió a los nervios lógicos del debut: “La ansiedad del debut nos pasó factura, pero ahora ya nos sacamos esa mochila”, dijo.
En los días previos al debut, fueron muchos los que hablaron de una lesión de Messi y hoy la Pulga se encargó de aclarar el tema: “La verdad es que no tengo idea quien largó ese rumor pero quiero desmentirlo. Yo estoy perfecto para jugar cuando Diego lo disponga”, dijo. Por último Messi se refirió a lo que viene y dijo: “Todos los rivales son complicados, pero nosotros sabemos que tenemos un gran equipo y debemos imponer nuestro juego”.
“Empezar ganando”
Samuel y Demichelis trasmitieron tranquilidad y rescataron el resultado final. A pesar de que la Selección sufrió en el fondo, la pareja de centrales se siente segura por lo que se mostró y para lo que viene.
Argentina fue superior a Nigeria, se pudo ir al entretiempo 6-0 arriba y nadie iba a discutir nada. Pero también hay que destacar que en el fondo se padeció y el muro que esperábamos no fue así. Martín Demichelis y Walter Samuel no tuvieron errores groseros, sino que los agujeros se crearon por el sector derecha de la defensa.
“Estamos tranquilos, sabemos que esto recién empieza, nos sacamos el primer partido que siempre es importante. Pienso que no sufrimos tanto y creamos muchas situaciones”, explicó el defensor del Inter. “El primer partido es el más difícil, hay muchísimos nerviosismo y son pocos los jugadores que ya jugaron un Mundial. Era importante empezar ganando. Hicimos cosas buenas, generamos muchas situaciones de gol, pero también dejamos generar. Hay cosas que corregir para seguir creciendo como equipo”, agregó el del Bayern Munich.
Ya pasó la euforia del debut ante Nigeria, por eso acá repasamos, en frío, los números que dejó el partido. Messi fue el mejor al pasar el balón y, Tevez junto con Heinze, los que más corrieron.
Resultado: Argentina 1 - Nigeria 0
Remates: Argentina 24 – Nigeria 11
Al arco: Argentina 7 – Nigeria 1
Faltas cometidas: Argentina 7 – Nigeria 8
Saques de esquina: Argentina 10 – Nigeria 4
Fueras de juego: no hubo
Tarjetas amarillas: Argentina 1 (Jonás) – Nigeria 1 (Haruna)
Posesión del balón: Argentina 58% - Nigeria 42%
Además, los dirigidos por Maradona tuvieron un 75% de efectividad al pasarse la pelota. Messi fue el que más la tocó y dio 65 pases correctos de 84 intentos. Tevez y Heinze fueron los que más corrieron, poco más de 9,5 kilómetros.
"No podemos perdonar más"

En la conferencia, Diego resaltó el valor de la victoria en el debut, pero marcó los errores en la definición y recordó una ley del fútbol: "Cuando errás mucho te terminan empatando. Gracias a Dios no se dio".
La primera pregunta llegó en inglés. Maradona, con sus auriculares que le iban traduciendo. Y llegó la primera respuesta, mientras comía una manzana ("no puedo más de hambre", dijo). El arranque de la conferencia fue una consulta sobre los goles errados. Y contestó el técnico: "No me preocupa porque si lo reservamos para los próximos partidos está todo bien. Hay que felicitar al arquero de Nigeria porque sacó tres o cuatro goles hechos. Lo importante es que llegamos, que el equipo produjo jugadas interesantes en ataque y no pudimos concretarlas todas. Se terminó sufriendo en un partido que cuando errás, terminás empatando. Es la ley del fútbol. Gracias a Dios no se dio eso porque cuando errás mucho, siempre con un rebote o un centro atrás te empatan el partido".
El eje de la conferencia fueron los goles errados, a lo largo de todo el partido. De Messi y de Higuaín, sobre todo: "No se erran a próposito los goles, tiene un mérito grande el arquero. Nosotros entrenamos mucha definición durante la semana y veías a Leo, a Carlitos, a Kun, a todos los que mandé a definir las metían al lado de los palos. Ahora no se dio. Lamentablemente no pudimos plasmar en el resultado lo que con juego veníamos ganando. Pero indudablemente empezar ganando como se ganó te da cierta tranquilidad".
A medida que pasó la conferencia, Maradona fue siendo más autocrítico por los goles que se erraron, que hicieron que la Selección terminara con los que te jedi en la garganta. "Con tres o cuatro goles de diferencia ellos salían a quemar las naves y no terminábamos como terminamos. Después de que erramos siete goles abajo del arco, son situaciones, Hay que borrar de la mente todo esto y pensar que los goles hay que hacerlos. Los goles no se merecen; el que ganó, lo ganó por goles".
Y más: "Creo que la falta de puntería a veces te hace que bajes la guardia. Si nosotros a Nigeria le hubiésemos hecho tres, estaríamos hablando de un partido brillante. Por eso es difícil hablar de momentos buenos y malos en el partido. No tenemos que perdonar. El que perdona, paga. A nosotros nos perdonaron. Parecía que no la queríamos meter. Parecía que no veíamos el arco, y eso que entre Pipa y Messi hicieron 60 goles, el arco lo ven. Habrá que hablar y definir los partidos".
Y se despidió con un balance positivo de este triunfo, consciente de que un triunfo trae triunfos: "Es un paso muy importante el que dimos. Hay que mejorar un montón de cosas para mejorar y llegar al séptimo partido. Cuando uno gana y se va afianzando, ya le toma el gusto a ganar. Nos pasó en el 86, en el 90. A medida que ganen los partidos, van a sentir la necesidad cada día. Pero no podemos perdonar más".
Podría haber sido goleada, pero no lo fue. Los motivos: las malas definiciones de los delanteros argentinos y las atajadas de Enyeama. El arquero nigeriano fue una de las figuras. Hay que afinar la puntería.
Corto quedó el 1-0 en el Ellis Park de Johannesburgo. Y no hay un solo culpable. Las cartas fueron jugadas de ambos lados, con distinta suerte. Del lado argentino, la definición no estuvo precisa; del nigeriano, la figura del partido: Vincent Enyeama. El arquero de los africanos les sacó buenas pelotas a Messi e Higuaín. Sólo Heinze pudo vulnerarlo y, por suerte, alcanzó.Los goleadores del año en España, 61 entre los dos, se encontraron con un muro que no pudieron romper. Messi perdió el duelo contra Enyeama por goleada. El 1 de Hapoel Tel Aviv de Israel le sacó cuatro remates de afuera del área a la Pulga en el primer tiempo. Dos de ellas a mano cambiada, llegando justo. Con la sensación de que si no se cortaba las uñas, la pelota terminaba adentro. El 10 argentino tuvo otro mano a mano en el segundo tiempo, pero otra vez Enyeama le cerró el arco.
Con Higuaín fue similar: 3-0 a favor del arquero. Pipita tuvo dos en el primer tiempo y una en el segundo, todos mano a mano, pero falló. Hay culpables de los dos lados: los argentinos no estuvieron finos a la hora de definir, en especial el delantero del Real Madrid; y Enyeama le sacó tres zurdazos muy bien dirigidos a Messi. Por eso el 1 fue la figura. Este año festejó el campeonato y la copa de Israel. Y hoy tuvo el premio consuelo de ser el mejor del partido.Fuentes: Ole, info. Redaccion propia
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