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miércoles, 9 de junio de 2010

Argentina. Como siempre, de todo







¿Diego nervioso porque se viene el debut? Nada que ver. En la práctica repitió a los titulares y terminó con un habano. Ya tiene el equipo definido para enfrentar el sábado a Nigeria, con línea de tres más Jonás y Tevez firme arriba.

Falta la confirmación oficial, pero Maradona paró el mismo equipo en las dos prácticas de fútbol y así despejó dudas para el debut con Nigeria. Diego puso a los mismos 11 que había parado el sábado para enfrentar a los sparrings de Batista en el primer tiempo de la práctica en el HPC de Pretoria. La prensa recién pudo entrar al búnker argentino cuando los suplentes (Palermo, Agüero, Milito y Pastore entre ellos) peloteaban a los arqueros.

Romero; Demichelis, Samuel, Heinze; Jonás, Verón, Mascherano, Di María; Messi, Higuaín y Tevez van a salir el sábado al Ellis Park para enfrentar a Nigeria en el primer partido del grupo. El viernes, en conferencia, Diego terminará con el misterio y anunciará la formación de la Selección. Pero en las únicas dos prácticas puso al mismo equipo...




El espera tranquilo. Al final de la práctica, después de pelotear a los arqueros y hablar con los suplentes, se puso a fumar un habano como si estuviera en el patio de su casa. "Me los manda Fidel", dijo. El Diez trata de contagiarle esa paz interior a los jugadores para que la ansiedad no juegue en contra el día del debut en el Mundial.




Un camarada más

Fidel Castro hace fuerza por Argentina: el ex presidente cubano elogió a Messi y a Maradona desde su columna en el diario Granma.

Más Mundial que nunca, el de Sudáfrica despierta pasiones a lo largo de todo el globo. Con Mandela en el centro de la escena, ahora fue otro funcionario de fama internacional el que se refirió al torneo: el ex presidente cubano Fidel Castro, de 83 años, elogió la organización del certamen y también tiró para el lado de los nuestros al halagar a Messi y Maradona.

"Los habitantes del mundo observarán cada paso de Maradona y no dejarán de recordar aquél gol espectacular para Argentina en un clásico", reflexionó el líder de la Revolución Cubana desde su columna habitual del diario Granma, llamada "Reflexiones con el compañero Fidel". La amistad viene de cuando Diego estuvo internado en la Habana y compartió programas y cenas con el entonces presidente.

Pero no sólo por el pasado es que Fidel seguirá a la Selección: "De nuevo otro argentino viene despuntando espectacularmente, de baja estatura, pero veloz, que aparece como un rayo y con las piernas o la cabeza dispara la pelota a velocidad insólita". Pese a que en Cuba el deporte principal es el béisbol, Castro se hizo un lugar para hablar del fútbol y mandarle sus buenas ondas a la Selección. Hasta la victoria siempre.



"Al mirar el nivel de muchos jugadores en este año decís, 'la pucha, por qué no'... Trabajamos para que las individualidades se transformen en algo colectivo", se ilusionó Gabriel Heinze. También pidió que no se presione a Messi. Y más: Nigeria, Maradona, la defensa para el debut...

Hubo lindas perlas durante la conferencia de prensa. Pese a que él mismo se define como un futbolista “no mediático”, Gabriel Heinze sonrió un par de veces. Hasta recibió una ovación de toda la sala de conferencias cuando respondió una consulta en francés. Hasta Mario Bolatti, sentado a su lado, lo aplaudió. Sin embargo, también hubo un momento de tensión, cuando un periodista le preguntó si se sentía discutido por la gente: “Esta pregunta no tiene nada que ver en este momento. Trasladá lo tuyo, no hables por la gente. No puedo entender lo que buscás. Siempre fui criticado por medios, no por la gente. Estoy muy tranquilo y sé por qué camino ando en la vida”.



Tema cerrado. Y a ilusionarse con el resto. Heinze blanqueó cierta preocupación por las virtudes de Nigeria. Con conocimiento de causa: Taiwo, defensor de las Súper Aguilas, es su compañero en el Olympique de Marsella. “Son jugadores muy atléticos, con un poderío físico muy importante. Taiwo, mi compañero, impresiona: jamás lo vi cansado. Son personas que tienen un don, y ellos buscan ser figuras de este Mundial como todos. Nos van a jugar directo, con gente rápida, van a intentar presionarnos. Pero estamos muy bien, confiados en que vamos a solucionar los problemas que nos planteen”.

Además, el Gringo explicó que “la verdad se verá el sábado”. Avisó que aunque Jonás “tiene recorrido”, la última línea defenderá con cuatro futbolistas. Buscó proteger a Messi “porque es entendible que todos estén atentos a cada pelota que toca, pero es un ser humano como todos y puede tener tardes malas o buenas, aunque ojalá sean todas buenas”. Y al analizar el camino de la Selección desde los cuestionamientos durante las Eliminatorias hasta los elogios de la prensa mundial que ahora los señalan como uno de los candidatos, tiró una frase interesante.

“Puedo decir que el presente individual de cada jugador argentino hace que la gente pueda confiar más. No me interesa la estadística o lo que opinan los demás. Yo tengo que trabajar para que el grupo esté lo mejor posible y que el sábado seamos 23 personas que den todo por la camiseta. Todo lo otro… Fue una eliminatoria difícil, muy complicada, donde no se vio el verdadero argentino que todos esperaban. Ustedes nos criticaron, con buena y mala fe, y ahora espero, y cada uno sabe, que todos estén ilusionados, con ganas de que las cosas salgan bien. Lo individual de cada jugador en este año te hace decir ‘la pucha, por qué no…’. Estos han tenido un año muy bueno, entonces por qué colectivamente no pueden hacer grandes cosas. Estamos trabajando para que las individualidades se transformen en algo colectivo”.




Es una marea amarilla que se esparce por las calles como una lava de pasión. El sol desmiente al invierno y hace brillar esas camisetas y banderas que se agitan con orgullo. Son millones, es imposible calcular con exactitud cuántas personas dejaron su trabajo por un rato para salir a cortar el tránsito de su país y marchar como si el propio Nelson Mandela los hubiera convocado. Sudáfrica se muestra al mundo, abre sus brazos y, aunque falten pocas horas para el comienzo oficial, empieza a vivir el primer Mundial de la historia en el continente africano. Qué importa que los especialistas vaticinen que Bafana Bafana, como llaman a su selección, corre riesgos de ser el primer anfitrión en no pasar la primera ronda de una Copa del Mundo. Ellos, los millones que invadieron las calles, ya ganaron su Mundial. Por eso gritan, se mueven, bailan, saludan y reciben a todos los extranjeros con una sonrisa. Sudáfrica, después de años de dolor y profundas diferencias, vive ...

En Pretoria, la ciudad elegida por los argentinos para soñar el sueño más esperado, el Vuvuzela Day conmueve. La vuvuzela es esa trompeta típica, un poco más larga que la corneta de nuestras canchas, que tiene la virtud de unir a la población, porque rompe todos los oídos por igual. Y si a ellas se les suman las miles de bocinas de autos que no paran de sonar, hay que asumir que será el Mundial más ruidoso de la historia. Y el día de la vuvuzela, entonces, fue la excusa perfecta para desatar la fiesta. En el HPC, el búnker argentino, lo vieron todo por televisión a pesar de que a unas cuadras nada más, todos tenían su instrumento para hacer ruido. A cambio de unos 30 rands (unos 15 pesos argentinos), Pretoria fue un solo sonido. Pero a 60 kilómetros, en Johannesburgo, la movilización popular superó todos los límites. Hasta algunos jugadores de la selección sudafricana -que compartió antes un momento con el presidente Jacob Zuma-, se metieron entre la gente, con uno de esos micros cabriolet, como diría el Coco Basile. Era el festejo de un equipo campeón, en donde los hinchas y sus ídolos gritaban por lo mismo. Es que, según parece, la fiesta será permanente. El resultado, como nunca, será lo de menos. A ninguno de los habitantes, más allá de su raza, color y origen, le resulta indiferente el Mundial. Los autos, con banderas y cubreespejitos, muestran sus colores. Los primeros días de dudas, en cuanto al clima y, sobre todo en cuanto a la lentitud de las obras, quedaron atrás. Sudáfrica nos une a todos ... El fútbol, ese sabio gigante y popular, una vez más lo hizo.







Mientras el mundo se rinde ante la magia de Messi, Heinze le saca la presión. “Es el mejor, pero Argentina depende de todos”, tiró el Gringo.

Sentado al lado de Mario Bolatti, escucha cada pregunta y quiere ver la cara de quién se la hace entre más de 200 periodistas de todo el mundo. La sonrisa varía entre nerviosa y genuina según la ocasión. Hasta que una consulta demuestra la influencia que tiene en el grupo y el mensaje que quiere bajar Gabriel Heinze.

-¿De qué jugador argentino crées que va a ser este Mundial?
-Prefiero que sea del equipo, pero ojalá sea el de Leo (Messi). Es un jugador extraordinario.

Heinze deja que el divertido cordobés responda antes, cortito y al pie, espera paciente su turno y baja línea.
-Para mí es el equipo el que hace ganar estos campeonatos tan difíciles. Después, que sea el Mundial de Leo o de otro chico no me va a cambiar porque les deseo lo mejor a cualquiera de los nuestros. Obvio que todo el mundo está esperando ver qué hace Leo en cada pelota que toca y es normal porque es el mejor del mundo. Pero Argentina no depende de Lionel, depende de todos. No hay que presionarlo. Lionel es uno más. Juega impresionante pero a veces muchos se olvidan de que es un ser humano y puede tener tardes buenas y otras malas... Ojalá que las pueda tener muy buenas para el bien de Argentina, pero que la figura del Mundial sea el equipo y el grupo.

Todos para uno y uno para todos. Socialismo en su máxima esencia. Y no es sólo una declaración de circunstancia. Por el lugar clave que tiene en el plantel, el Gringo -además de en español, ofreció respuestas en francés e inglés- cree que la manera de contener, proteger y hacer que Messi sea el del Barcelona es dejarlo ser sin presiones. Una tarea que comanda Verón desde esa habitación que comparten en la concentración.
En distintos tonos, pero siempre desde esa convicción de saberse referente de la Selección, Heinze refunfuña cuando escucha que es indiscutido por el público argentino (“Es una pregunta que no tiene mucho que ver, pero lo demuestro con hechos más que con palabras y la gente opina distinto”), le responde a Olé si hoy Maradona es mejor técnico que cuando asumió (“Nos da confianza y depende de los jugadores que sea mejor entrenador. Ojalá que al final del Mundial sea el mejor técnico de todos”) y envía un mensaje contemporizador a Sudáfrica (“Va a ser una fiesta de color, de color negro y blanco que es fundamental, algo lindo de la vida. Se lo escuché decir a Drogba y ese es el mensaje”).





El jugador del Diego


A esta altura del Mundial, que todavía no empezó pero parece que se juega hace meses, en el búnker de la Argentina hay, además de ansiedad, once certezas con nombres y apellido. Uno de ellos, Carlos Tevez.

Carlitos, el jugador del pueblo, el jugador del Diego, volvió a moverse para los titulares en la práctica en Pretoria y ya es una fija para el debut del sábado ante Nigeria, según cuentan desde el lugar de los hechos. Ahora lo que cabe preguntarse, entonces, es dónde, cómo, cuándo y por qué Tevez se hizo un lugar donde hasta hace poco no lo tenía. Desde aquel debut en Eliminatorias, cuando Diego estrenaba oficialmente pilcha y cargo con todo el entusiasmo y los tres bajitos en cancha (Messi, Agüero y Tevez), lentamente el plan tres puntas fue quedando a un costado. Hasta convertirse definitivamente, a fuerza de resultados, en un pétreo 4-4-2.

Pero por algo Diego, antes de embarcarse a Sudáfrica, confesó que “es difícil dejar afuera a Tevez". Ese jugador que cruzó toda la temporada con el Mundial entre ceja y ceja, que se prepará con un personal trainer y ajustó la dieta con otro especialista, ese que cada vez que recibía un llamado del técnico de la Selección le contagiaba ganas y optimismo, no podía quedarse afuera del debut. Contra Canadá, ausente con aviso Messi, sus esfuerzos fuera de la cancha tuvieron correlato dentro. Y ahí está Tevez. El jugador del pueblo. Y del Diego.





"Messi tiene cosas de Diego... ya le dije que se las devuelva"


Como ante los ingleses, el Negro le hace la segunda a Maradona y dice qué hace falta para levantar la Copa: "Un equipo que corra, meta, no pierda el orden y confíe".

-¿Qué sería hacer un buen Mundial para la Selección?

-Terminar entre los cuatro primeros. Y si llegamos a meternos entre los cuatro, estoy seguro de que llegamos a la final.

-¿Por qué creés que le costó tanto poder meterse entre los cuatro primeros en los últimos Mundiales?

-No sé, no estuve adentro, pero siempre armamos buenos equipos, con buenos jugadores. No faltó entrega, como critican muchas veces sin saber. Pero no sé, porque estaba afuera.

-¿Cuánto puede pesar la poca experiencia de Diego como técnico?

-Mirá, yo propongo algo: en el próximo Mundial, poné a los dos técnicos con más experiencia para ver si podemos salir campeones. En etapas anteriores, en los otros Mundiales, pusieron técnicos de experiencia y no salimos campeones, eh. Pero, bueno, acá llegaron a decir que Maradona no podía dirigir a la Selección... Una barbaridad. Diego puede hacerlo bien o mal, pero cómo no va a poder dirigir. Si Maradona no puede dirigir a la Selección, el resto de los mortales no puede hablar de fútbol.

-¿Vos hablás mucho de fútbol con Diego?

-Todo el tiempo. Diego conoce jugadores que vos ni tenés. A veces te agarra en orsai, ja. De repente te pregunta: "¿Qué hace éste jugando por derecha si siempre juega por izquierda?". Y yo le digo: "Eh... sí, claro, si yo también lo vi jugando por derecha". No puedo quedar pagando, ja, ja, ja.

-¿Te sorprendió Messi? ¿Por qué pensás que todavía no pudo ser el mismos del Barcelona?

-Porque nos faltó volumen de juego. Sufrió esa falta. Pero en el Mundial habrá mucho volumen de juego y sus compañeros lo van a disfrutar. Bah, todos vamos a poder disfrutar de la magia de Messi.

-¿Entonces en el Mundial sí va a ser el Messi que la rompe en el Barcelona?

-Creo que sí. Va a ser un gran Messi. Como lo fue Diego en el Mundial del 86, porque en el Napoli él jugaba distinto pero igual sobresalía

-¿Pensás que Messi tiene cosas de Diego?

-Sí, tiene cosas de Diego... Y ya le dije que se las devuelva. "Dale, devolvele las cosas a Diego...", ja, ja. Yo le veo el mismo quiebre de cintura, algunas maneras similares de definir. A veces, mirando goles de Messi, decís: "Mirá, ése es igual al gol que hizo Diego en tal partido". Define al segundo palo, como definía Diego.

-¿La permanente comparación lo puede terminar perjudicando?

-Es lo que le dije cuando lo vi en La Noche del Diez. "No es malo que te comparen con Diego. Eso es muy bueno. Lo malo es que vos te creas Maradona". Pero por suerte el pibe la tiene re clara. Esa vez me contestó: "Negro, ya lo sé". Yo pensé que no me conocía...

-¿Para ser el mejor del mundo tiene que ganar el Mundial?

-Para mí, no. Hubo genios del fútbol que no salieron campeones y fueron muy buenos jugadores. Hoy Messi es el mejor y todavía no salió campeón...

-¿Cuánta culpa tendrá el cuerpo técnico si no le genera el ámbito ideal para que Messi brille?

-Tenemos que armar un buen mediocampo. Con jugadores que jueguen bien, que además de correr y meter se la den a un compañero. En el fútbol de hoy estamos cansados de ver a cada uno que ¡mamita querida! Hijo de puta, no aciertan un pase, ni un lateral...

-¿La Selección no necesitaría de un jugador como Riquelme?

-Para mí, no

-¿Ni siquiera en una lista de 23 jugadores?

-Para mí, no. Pero ojo que Diego nunca habló mal de Riquelme, eh. El pensaba en Riquelme para citarlo. Pero, bueno, en vez de estar en el Mundial, Riquelme prefiere estar de vacaciones. Siempre se lo dije a Diego: "El que no quiere estar en la Selección, mejor que se quede en la casa". Yo me acuerdo de que dos meses antes del Mundial 90, me había lesionado la rodilla. Había vuelto en River y me lesioné. Entonces, hice una práctica de fútbol, lo llamé a Bilardo y le dije: "Carlos, no voy al Mundial". Me contestó: "Estás loco, ¿por qué? Mañana hablamos". Pero yo era una carretilla sin ruedas y no quería ir para dar lástima. No esperé que el técnico me lo dijera. Sabía lo que era un Mundial, pero yo no estaba para jugarlo.

-¿Ni siquiera para acompañar al grupo?

-Nada. Cómo será que nos invitaron en el 2006 para la fiesta, nos podíamos quedar a ver el Mundial y yo no quise porque me sentía mal si me quedaba sin poder hacer algo, no sé, jugar, estar... No quería mirar.

-Entonces no entendés que un jugador no quiera estar en la Selección...

-No, yo me bajé porque estaba arruinado. Yo sabía que Bilardo, si se daba cuenta de que no estaba, me iba a sacar. Pero no entiendo a aquel que estando bien, prefiere leer un libro y no ir al Mundial.

-¿Qué le hubieras dicho a Riquelme si te lo cruzabas en ese momento?

-Que lástima que teniendo la chance de ir a un Mundial, no vayas. Yo cuando jugaba en la Selección no lo hacía sólo por mí, lo hacía por los muchachos de la B, de la C, por esos pibes que pagarían por estar en mi lugar. Pagarían por conocer el predio de la AFA... Pero bueno, ya está, nadie se va a morir si no está Riquelme.

-¿Le preguntaste a Diego qué pasó con Riquelme?

-Nunca, respeto a Diego por todo lo que hace. Por algo a Diego lo quieren todos los jugadores, tiene códigos, es un tipo fuera de serie, que siempre te va a dar una mano. Si él dice que no, es no...

-¿Por qué te llamó Maradona para trabajar con él en la Selección?

-Diego siempre me dijo que cuando trabajara en el fútbol me iba a llevar con él. Yo había tenido la experiencia en Chicago y me quedé muy mal. Me rompí el culo de chiquito, logré cosas y en dos días tiré todo... No podía entender que cualquier boludo me dijera de todo.

-Pero antes de que te llamara Diego empezaste en los juveniles...

-Sí, un día yo estaba en mi casa, regando las plantas y me llamó el Checho. "Agarro la Sub 20, así que dale", me dijo. Yo le pedí que me dejara pensarlo, no quería. Pero al final fui.

-¿Y qué te dijo Diego?

-Estaba concentrado con el Sub 15, nos íbamos al Sudamericano y me mandó a llamar ahí, en el predio. Y me dijo que me quería de ayudante. Fue una alegría enorme, aunque los pibes del Sub 15 me putearon un poco, ja.

-¿Y hasta ahí cómo habías visto a la Selección?

-Yo siempre fui el fanático número uno de la Selección. Y más si está Diego. Contra Perú yo miraba el partido con mi hija Belén...

-¿Fuiste a la cancha?

-No, no fui, porque me moría de los nervios. En mi casa entraba y salía, me iba a la puerta. Y cuando metió el gol Perú, mi hija se asustó por mi cara, encima le pegué una piña a la pared y casi me rompo la mano. Ojo, cuando hizo el gol Palermo festejé como loco... Y en el partido contra Uruguay, también. Estaba con Aquino, un amigo. Lloré como un nene, como si estuviera jugando. Y no sabía que iba a llegar a la Selección, eh...

-¿Y ahora, que sos ayudante de Diego, cómo vivís los partidos?

-Ahora tranquilo, porque es mi trabajo.

-Diego dijo que quería ayudantes leales...

-No sé, él sabe que tiramos para el mismo lado. Me gusta mucho estar ahí.

-¿Y a Diego cómo lo ves dirigiendo?

-Bien, bien. Desde que yo estoy, lo veo muy bien, a la altura de la circunstancias.

-¿En qué cosas te vas dando cuenta?

-Y... En el trato con los jugadores, en cómo les habla, cómo les llega.

-¿Y los jugadores cómo lo ven a él?

-Bien, bien. Atentos, con la misma atención que le poníamos nosotros cuando Bilardo nos hablaba. La misma atención, eh. Después, como siempre, estará en la creatividad del jugador.

-¿Y te hace acordar a algún técnico cuando lo escuchás hablar a Diego? Viste que él contó que como DT le gustaría ser el 50% de Bilardo y el 50% de Menotti...

-Lo que pasa es que vos decís: tengo que motivar a un jugador. Y Diego es motivador. Pero más motivación que ponerse la camiseta de la Selección no hay. Para mí tiene un 50 y 50 de Bilardo y Menotti. Sí, sí, lo veo así. Está preparado, está contento, sabe dónde está parado. Viste que hay técnicos que no se dan cuenta...

-¿Y está parado a la defensiva y para la pelea?

-No, no, ya no hay que pelear más. Ahora hay que laburar mucho. Acá no hay que pelear, no hay que creérsela. No es malo que algunos periodistas digan que nosotros nos vamos a volver pronto a la Argentina, porque también dijeron lo mismo antes del 86 y todavía siguen trabajando. Los tipos no se ponen colorados y siguen hablando... Ojalá que sigan hablando y se nos dé el Mundial.

-¿A Bilardo cómo lo ves?

-Lo veo muy bien, muy metido, como siempre.

-Porque hubo un cortocircuito con él...

-La tiene muy clara. El no se mete, una vez dije una cosa y Carlos la tomó a mal. Pero todo se aclaró. Yo jamás diría algo para ofender a Carlos o a Grondona. Yo lo único que digo es que cada uno tiene que cumplir su función... Todo sea por la Selección.

-¿Ustedes saben cómo se gana un Mundial?

-Sí, formando un buen equipo. Un equipo que corra, que meta, que no pierda el orden. Y que confíe. Yo entré contra los ingleses y nunca había jugado un Mundial. Y entré con la confianza del técnico y de mis compañeros. Y fui para adelante.

-¿Hoy existe el hambre ese que tenían ustedes?

-Es mentira eso de que estos jugadores no tienen hambre. Tienen un montón de plata pero están acá porque quieren la gloria, porque quieren ganar hasta cuando juegan a las cartas. No piensan en el auto que tienen, sufren si no ganan, si les ponen un puntaje bajo, si alguien los critica... Por eso me da bronca cuando dicen que no tienen hambre.



El crack ya deslumbra hasta a sus propios compañeros: Palermo se rindió ante tanto talento. "Es impresionante ver en persona lo mismo que se observa por TV", dijo.

Messi de acá, Messi de allá y Messi de un poco más allá y acá.

Tres periodistas de la televisión vietnamita se ponen en puntas de pie aunque igual vean, y emiten una especie de aullido placentero: "Ooouuu", dicen al observar una simple gambeta del zurdo que va por la corona que alguna vez se calzó Maradona.

La desconocida dimensión de Messi también puede encontrarse puertas para adentro, en esos propios compañeros que abren los ojos casi como los vietnamitas para admirar y disfrutar de su magia. "Es impresionante ver personalmente lo mismo que juega en el Barcelona y observamos por TV. Es una cosa de locos. Acá en los entrenamientos lo hace con una facilidad increíble.

También Carlitos, un todoterreno que se mata día a día. Estoy acá por primera vez, lo vivo con intensidad y poco o mucho, algo aprendo". El que lo dice no es un sparring. Tampoco un sudafricano que mira la práctica desde un costado. El hombre que lo cuenta y lo reconoce tiene 36 años, es el más veterano de los 23, ya rompió varios récords y ahora busca alimentar esa película increíble. Es Martín Palermo el que se rinde ante la cantidad de calidad de Messi.

"Leo te sorprende todos los días con cada movimiento. Más allá de que tengo que estar entrenándome con ellos, me gustaría sentarme y mirarlo. Tomarme un tiempito y observar con tranquilidad las jugadas increíbles que crea", insistió ese Loco que con el gol a Perú bastante hizo para que Messi pudiera estar en Sudáfrica y que ayer se despachó con un gran gol tras una volea de zurda.

No es que sorprenda el elogio. Lo que invita a la reflexión es quién lo hace público. Messi es el mejor del mundo para casi todo el mundo. Los que más discutimos su condicióon somos sus compatriotas porque es lo que es en Barcelona y no es lo que debería ser en la Selección. Y de alguna manera, este Palermo que respira y sabe lo que piensan los fanáticos argentinos, ubica en una dimensión más conocida a este crack que espera romperla en el Mundial para, de una buena vez, ser lo que debe ser en la Selección.

Y para que los vietnamitas y Palermo lo disfruten un poco más...




Verón mete la pausa


Maradona quiere conocer al hombre que cambió la historia de Sudáfrica, al que nunca pudo ver en persona y al que le tiene preparada una celeste y blanca. "Mirá lo grande que es que el año pasado me escribió una carta ", contó el DT.

Cuentan que hace rato que no se sentía tan cómodo como en este lugar. Aunque sin lujos, la concentración en el HPC de Pretoria, Diego Maradona se siente como en su casa. Hace 12 días que pisó por segunda vez este suelo. Y sólo dos veces cruzó la frontera de las lonas verdes que decoran el búnker: la primera por un dolor de muelas y la segunda para reencontrarse con su novia Verónica. El viernes, antes del debut del sábado contra Nigeria, también tendrá que dejar la Universidad para ir a dar la conferencia de prensa reglamentaria que exige la FIFA. Pero hay una salida que el técnico de la Selección está esperando prácticamente desde el año pasado: Diego quiere conocer a Nelson Mandela, el hombre que cambió la historia de Sudáfrica.

La intención del entrenador argentino no es nueva. En el 2009, cuando vino a Pretoria para recorrer la zona, quiso entrevistarse con Mandela. La Embajada argentina intentó la conexión pero la salud del símbolo más importante de este país es una cuestión de Estado. A punto de cumplir 92 años, la fragilidad de su situación le impide salir de su casa. "El año pasado, yo quise conocerlo pero no pudimos vernos.

Al tiempo me llegó una carta personal de Mandela para pedirme disculpas porque el encuentro no se dio. Mirá lo grande que es que se tomó ese laburo", contó Diego antes de partir de Ezeiza. Y ahora, fue el propio Maradona quien motorizó la posibilidad de un encuentro.

"Diego está muy entusiasmado con la idea y ojalá que entre los tiempos del Mundial y la salud de este gran hombre exista la posibilidad. A mí me encantaría ser testigo de semejante momento histórico", cuenta el Profe Fernando Signorini entusiasmado con la idea tanto como Maradona.

Por intermedio de la Embajada, el Diez va al ataque y, según dicen los que lo escuchan hablar admirado del Nobel de la Paz, no pierde la esperanza de que su sueño se cumpla antes de irse del país de Madiba, como llaman acá al líder. La camiseta argentina firmada va a estar preparada.

PRETORIA (ENVIADO).


La Bruja recuperó la imagen que había perdido tras el Mundial 2002 y fue el más buscado por las empresas para vender sus productos.

Verón, Verón. Ahora que soy famoso, ¿qué tengo que hacer?”.

La pregunta, parte de un comercial de gaseosa de hace un par de Mundiales, la realizaba un gurrumín Javier Saviola. El interlocutor, quién otro que Juan Sebastián, surfeando en la cresta de la ola, le mostraba que con un chasquido de dedos conseguía lo que pretendía. Entre las bondades que la fama garantizaba, estaban incluidos los contratos de publicidad. Pues bien, después del sismo por el que atravesó su imagen tras la eliminación de Corea-Japón 2002, a la Brujita le volvió la magia a los dedos. Y en la antesala de Sudáfrica, dentro de la marea de avisos que referencian al Mundial, el suyo es el rostro más repetido.

En lo que va del 2010 se lo vio probando las virtudes de un yogurt, utilizando una laptop en el vestuario, repartiendo camisetas, a través de un plasma de una marca determinada y jugando al póker. Variado. Otra prueba de que la planificación de carrera que diseñó el volante al volver al país sigue dándole réditos. Porque además de conseguir el bronce en Estudiantes, pasó de las reprobaciones con la celeste y blanca (hasta Maradona tuvo que saltar para acallarlas en uno de sus primeros partidos como DT) a recuperar el respeto general, y a reposicionarse como carne de publicidad. Ahora bien, ¿por qué la elección de Verón? “Estamos todos felices con el Mundial, pero la verdad es que el 99% de los argentinos lo vamos a ver desde acá. Por eso, la elección de Verón pasa porque se trata del corazón del equipo, el más local de todos y quien, en esa condición, puede comprometer a los argentinos desde el aliento”, explica Diego Echandi, de la agencia Smash, responsable del spot de los LCD Philips.

Conclusión: su presencia vuelve a aglutinar, y además juega acá, un condimento clave. Pero no el único. La posición en la cancha y sus características como jugador también tuvieron incidencia en la fuerte presencia de Verón en los comerciales. “Poker Stars lo eligió porque es un deportista reconocido mundialmente y con una larga trayectoria. Es estratega como los jugadores de poker”, le explicó Sarne Lightman, director de marketing de la empresa, a Olé. Más: la Bruja es locomotora de una campaña de la que participarán varios deportistas argentinos de renombre. Y si el Banco Santander le da nombre a la Copa Libertadores y Verón fue capitán y estrella del último campeón, quién mejor que él para chequear la cuenta en pantalla apenas finalizada la charla técnica, obvio, sólo para el spot. Y si Yogurísimo necesita un emblema familiar, avanti Verón padre e hijo, crack señor y junior, aunque no entonen como para participar del extinto Si Lo Sabe Cante. Claro, son muchas las publicidades mundialistas que poblan la pantalla. Desde Maradona aceptando que arriesga el trono para una medicina prepaga, Messi rodeado de cracks jugando un picado por una gaseosa, y los etcéteras serían interminables. Pero, fortalecida otra vez la imagen, es a Verón a quien le sigue funcionando el chasquido de sus dedos...








Maradona quiere conocer al hombre que cambió la historia de Sudáfrica, al que nunca pudo ver en persona y al que le tiene preparada una celeste y blanca. "Mirá lo grande que es que el año pasado me escribió una carta ", contó el DT.

Cuentan que hace rato que no se sentía tan cómodo como en este lugar. Aunque sin lujos, la concentración en el HPC de Pretoria, Diego Maradona se siente como en su casa. Hace 12 días que pisó por segunda vez este suelo. Y sólo dos veces cruzó la frontera de las lonas verdes que decoran el búnker: la primera por un dolor de muelas y la segunda para reencontrarse con su novia Verónica. El viernes, antes del debut del sábado contra Nigeria, también tendrá que dejar la Universidad para ir a dar la conferencia de prensa reglamentaria que exige la FIFA. Pero hay una salida que el técnico de la Selección está esperando prácticamente desde el año pasado: Diego quiere conocer a Nelson Mandela, el hombre que cambió la historia de Sudáfrica.

La intención del entrenador argentino no es nueva. En el 2009, cuando vino a Pretoria para recorrer la zona, quiso entrevistarse con Mandela. La Embajada argentina intentó la conexión pero la salud del símbolo más importante de este país es una cuestión de Estado. A punto de cumplir 92 años, la fragilidad de su situación le impide salir de su casa. "El año pasado, yo quise conocerlo pero no pudimos vernos.

Al tiempo me llegó una carta personal de Mandela para pedirme disculpas porque el encuentro no se dio. Mirá lo grande que es que se tomó ese laburo", contó Diego antes de partir de Ezeiza. Y ahora, fue el propio Maradona quien motorizó la posibilidad de un encuentro.

"Diego está muy entusiasmado con la idea y ojalá que entre los tiempos del Mundial y la salud de este gran hombre exista la posibilidad. A mí me encantaría ser testigo de semejante momento histórico", cuenta el Profe Fernando Signorini entusiasmado con la idea tanto como Maradona.

Por intermedio de la Embajada, el Diez va al ataque y, según dicen los que lo escuchan hablar admirado del Nobel de la Paz, no pierde la esperanza de que su sueño se cumpla antes de irse del país de Madiba, como llaman acá al líder. La camiseta argentina firmada va a estar preparada.




“Yo no sé por qué los barras preguntan por mí”




Bilardo negó tener relación con los hinchas que todas las noches lo reclaman en el hotel de los dirigentes y, mucho menos, que les deba tickets. “Acá no hay entradas para nadie. Estaría loco si las hubiese prometido”, le dijo a Olé.

La historia de los barras en Sudáfrica, la Selección, las entradas, los dirigentes de la AFA, Bilardo, Grondona y Maradona ayer sumó un nuevo capítulo. Y nadie cree que haya sido el último. La posibilidad de acceder a la concentración permitió conocer, una vez más, la voz de alguien que no se deja ver más allá de esas lonas verdes que durante el resto de los días flanquea el acceso a la Universidad de Pretoria. Alguien que afuera es buscado por la fracción Lomas de La 12 que viajó en el mismo avión que Diego y compañía. Esos que todos los días van al hotel de Luis Segura, Juan Carlos Crespi y Noray Nakis preguntando por él para que les dé las entradas prometidas. ¿Quién es ese alguien? Ni más ni menos que Carlos Salvador Bilardo, el manager de la Selección, quien en diálogo con Olé negó cualquier relación y promesa de tickets para los partidos de Argentina.

-Carlos, los dirigentes dicen que un grupo de hinchas lo está buscando.

-Los dirigentes me dijeron que preguntan por mí, por mí pregunta el país. Yo no sé por qué los barras preguntan por mí. Yo ya dije que no tengo relación con ellos. Si la tuviera, lo diría.

-¿Por qué lo buscan a usted? ¿Por qué causa? -No sé, yo no hablé con nadie. Desde que llegué que estoy acá adentro (por el predio). Yo no hablé con nadie ni conozco a nadie.

-Lo que dicen, Carlos, es que lo buscan a usted por las entradas.

-Como dijo Grondona, acá no hay entradas para nadie. Yo no tengo entradas. Dicen que vienen como 1.500 barras, ¿de dónde saco 1.500 entradas yo? Estaría loco si hubiese prometido todo eso.

-En Olé, un barra, Ramón Ortiz, dijo que la relación de ellos es directa con usted y con Maradona.

-¿Qué tiene que ver Diego en esto? Y yo tampoco. Yo ya dije que no tenía relación con ellos.

-¿Cómo cree que va a hacer esta gente para entrar a la cancha? -No sé, no sé, yo entradas no tengo. Así que no sé cómo van a entrar. A mí nadie me pidió nada.

¿Por qué este grupo va a buscar a Bilardo al hotel Southern Sun? Porque el Doctor tiene hecha una reserva allí. Aunque, desde el primer día del plantel en Sudáfrica, Bilardo duerme en la Universidad, en el mismo bloque de edificios que Maradona. Se lo ve en las prácticas abiertas, a un costado, y con muy poca participación. Y no salió de ahí, ni siquiera en la tarde libre que tuvieron.

Sobre esas visitas nocturnas a los dirigentes, se dijo que habían sido violentas. “No hubo aprietes. No nos amenazaron. Muy respetuosamente nos preguntaron cómo conseguir entradas. Y sí, preguntaron por Bilardo, con insistencia, pero como no se aloja allí, le pidieron a Crespi que le hiciera llegar una carta. No tenemos ningún elemento para suponer que lo quieran ver a Bilardo por alguna promesa”, contó Segura, presidente de la delegación en La Red. Y amplió: “Nosotros no prometimos nada y no tenemos compromiso con ellos. En Pretoria no hay ni una entrada. Ni yo, ni Crespi ni Noray las tenemos. Y si Julio (Grondona) tiene, serán para los dirigentes que están llegando el 11”. Continuará...




Fuentes: Ole, info. Redaccion propia

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