Los coreanos no sólo están pensando en el foul táctico a Messi. Ellos también tienen jugadores de buen pie, capaces de complicar a cualquier defensa. ¿O entonces cómo hizo Park Ji Sung para ganarse un lugar en el Manchester United? Porque es un virtuoso. Porque más allá de la dureza de los defensores, Corea del Sur puede presentar un jugador con talento. Con mucho talento.
Park llega con 29 años al Mundial como ídolo y referente de su selección, pero su camino no fue tan fácil. Tanto que en sus comienzos pensaban que su altura no le permitiría llegar ni a la Primera coreana. La leyenda dice que su padre lo alimentaba con extracto de sapo hervido para favorecer su crecimiento. No le fue mal (hoy mide 1,78 metros) y a los 18 años debutaba en el Kyoto Purple Sanga de Japón. El gran salto llegaría en el 2002, cuando Corea eliminó a España e Italia en el Mundial y los ojos del PSV Eindhoven holandés hicieron foco sobre él y se lo llevaron. En realidad, Guss Hiddink dejaba la dirección técnica de Corea tras la Copa del Mundo y se iba al equipo holandés. Lo conocía muy bien a Park y se lo llevó.
Un volante dinámico, con concepto de juego, que se mueve muy bien sin la pelota y con una resistencia física admirable. Más allá del golazo que le hizo en el debut a Grecia, no fue la definición lo que lo llevó al Manchester United, sino su formación como jugador integral. Dos títulos con los holandeses y a Inglaterra. Ahora eran los ojos de Alex Ferguson . Se convertiría entonces en el 2005 en el primer jugador de Corea del Sur en pisar la Premier League. Desde el Manchester, terminó de construir su imagen de ídolo para su pueblo, tanto como para que en su ciudad natal ya existan varias calles que llevan su nombre. Se hizo amigo de Carlitos Tevez y, más allá de cierta irregularidad, se ganó su lugar en una liga tan exigente como la inglesa.
En los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 comenzó su relación con la selección. Diez años después luce orgulloso su brazelete de capitán. Es el talento del equipo, el que puede demostrar que no sólo pueden ser capaces de un foul táctico.todo. Italia cual es el lìmite de la exigencia. Se acaba dem reconocer.
"Jugamos al fútbol, no hacemos taekwondo"
La conferencia de prensa de Corea del Sur estuvo interesante. El entrenador Jung-Moo habló de todo: Maradona, el partido del '86, Messi y hasta afirmó que el partido de Corea del Norte ante Brasil lo "inspiró".
La previa está que arde. Al ya conocido sistema de marcación que utilizarán los surcoreanos (“foules inteligentes”, aseguró Park Chu - Young) y a la preocupación que tiene Diego por los posibles golpes que reciba Messi, se suman las declaraciones del entrenador de Corea del Sur, Huh Jung-Moo, quien advirtió que su equipo está listo. Y le respondió a Maradona, y a Olé, que su equipo juega "al fútbol y no al taekwondo”.

La confrontación tiene vieja data. El DT de la Selección nacional había declarado en su momento que el actual entrenador surcoreano "no jugaba al fútbol, sino que practicaba taekwondo" (en referencia al patadón que recibió el Maradona por parte del surcoreano en el 86); pero la respuesta del Jung-Moo llegó en la conferencia de prensa: “Hubo mucho contacto físico, pero aquello no fue taekwondo. En un partido, siempre hay contactos físicos. No es intencional, es el partido. En 1986 nos costó mucho marcar a Maradona y quizá por eso hubo mucho contacto físico en el encuentro. Tengo mucho respeto por el excelente jugador que fue Maradona”.
El tema en cuestión es el partido por el grupo B. Los surcoreanos ya advirtieron que a la Pulga van a intentar pararla con faltas “inteligentes”. Eso trajo el recuerdo del Mundial 86 y abrió el interrogante: ¿Messi será víctima de la rudeza surcoreana? “Se trata de un partido de fútbol, no de una guerra”, afirmó Huh-Jung Moo, quien además añadió: “"Messi es un gran jugador, lo sabemos. Nuestros jugadores se han preparado muy bien para enfrentarse a él y a todos los jugadores argentinos. Hemos hecho todo lo posible para estar listos para este partido”.
La conferencia de prensa también ofreció conceptos para tener en cuenta, ya que el entrenador del segundo rival de la primera ronda advirtió que esta selección de Corea del Sur no tiene nada que ver con la del 86. “En aquella ocasión estábamos bastante intimidados. No conocíamos bien a Argentina. Había una diferencia de nivel, una brecha bastante grande”. Y, para marcar territorio, advirtió que la realidad de hoy es totalmente diferente a la de ese entonces: “Hoy la situación es distinta a la de 1986. Tenemos una selección con mucha confianza. Tenemos jugadores que están en equipos europeos. Vamos a hacer todo lo posible para ganar. Argentina es un equipo fuerte. Pero no significa que la selección más fuerte gane el partido”.
Por último, fue sorpresiva la declaración del entrenador del combinado coreano al asegurar que la ajustada derrota de Corea del Norte a manos de Brasil le sirvió como “inspiración” para su equipo. “Vi el partido entre Brasil y Corea del Norte. Creo que los jugadores norcoreanos mostraron mucha confianza. Aunque perdieron, hicieron un muy buen trabajo. Viendo a un equipo fuerte y otro más débil, hablamos con nuestros jugadores del tema; de lo que estaban sintiendo. En cierto modo, nos inspiraron”, concluyó el DT. Veremos en el partido si cumplen con su palabra, si no apelan al taekwondo.
Si por estas latitudes se multiplican paranoias antes de viajar a La Paz o Quito, los coreanos han mostrado conductas cercanas en la preparación del Mundial. Johannesburgo se encuentra a 1.700 metros sobre el nivel del mar: una papa para los de Maradona y una pesadilla para los de Huh Jung-Moo. Corea planificó todo en función de la altitud. Y con ese objetivo llegó en enero a este rincón sudafricano para hacer una suerte de pretemporada y disputar un partido ante Zambia. Ya en mayo partió en una segunda gira por Austria para enfrentar a España y Bielorrusia. Si bien sumar amistosos fue una de las premisa de este seleccionado, la mayor preocupación fue -y es- la falta de oxígeno. Los jugadores practican con sensores que monitorean sus respuestas físicas. En la etapa previa, utilizaron máscaras para emular la sensación de ahogo. Claro que para jugar con Argentina también preparan otras cuestiones: el DT pondrá a los 11 del debut pero modificará el 4-4-2 por un 4-2-3-1. ¿Para que la pelota doble?
Fuentes: MARCA, info. Redaccion propia
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